Los pescadores, divididos por la cesión de almacenes para el museo del Calamar

El patrón mayor asegura que están dispuestos a negociar y advierte de que «no podemos salir perjudicados con el cambio de ubicación»

DAVID S. FUENTE LUARCA.

El sector pesquero de Luarca está dividido ante la propuesta realizada por el Ayuntamiento de Valdés de instalar el Museo del Calamar Gigante en los almacenes que ahora ocupan los pescadores. El planteamiento parece gustar no solo al sector hostelero y comercial de la villa, sino también al presidente del Cepesma, Luis Laria, y a los grupos políticos de la oposición, que ven con buenos ojos la ubicación «siempre y cuando se llegue a un acuerdo con los pescadores».

Aunque una gran mayoría de los armadores han mostrado su disponibilidad a abandonar el puerto y trasladarse a las afueras de la villa, una parte importante del gremio no está de acuerdo.

El patrón mayor de la Cofradía Virgen del Rosario de Luarca, Manuel Jesús Iglesias, asegura que «la mayoría está a favor del traslado», pero insiste en que es necesario conocer a fondo los términos. Por eso, pretenden reunirse en los próximos días con el gobierno local para conocer en profundidad los detalles del acuerdo.

Los nuevos almacenes podrían ubicarse en una parcela del polígono industrial de Barcia-Almuña o en otra ubicada detrás del instituto, en la que se pretendía construir el Museo del Calamar.

Los pescadores podrían contar con más espacio si se trasladasen a las afueras de la villa, ya que sería necesario construir un nuevo almacén. Los actuales «no llegan a cuarenta metros cuadrados», explica el patrón mayor, quien asegura que muchos armadores tienen alquilado hasta tres almacenes para poder guardar allí sus artes de pesca.

La distancia es uno de los principales inconvenientes. No obstante, aunque los actuales almacenes se encuentran en el puerto, no tienen un acceso directo a los barcos, por lo que para acudir a trabajar es necesario rodear todo el muelle luarqués. Varios pescadores ya cuentan con el suyo propio en la zona del polígono.

El precio del alquiler y las condiciones centrarán, sin duda, la negociación con el Consistorio. En la actualidad se paga una media de cien euros por cada uno de los 35 locales que ocupan los pescadores en el muelle.

«Estamos dispuestos a sentarnos y negociar», explicaba Iglesias, quien aseguraba que «no podemos salir perjudicados». En cualquier caso, el cambio no se realizaría de manera inmediata. Dicha situación podría retrasar la construcción del nuevo museo que fue arrasado por el mar en febrero de 2014, justo al lado de donde ahora se pretende instalar.

Fotos

Vídeos