Las protestas por los recortes en el profesorado recorren el occidente

Los padres de los alumnos de Belmonte de Miranda protestan por el recorte de un profesor. / E. C.

Belmonte de Miranda pierde una plaza de Educación Primaria y en Soto de Luiña se verán afectados otros dos maestros

B. G. H. / D. S. F. BELMONTE / CUDILLERO.

El colegio público de Belmonte de Miranda ha iniciado una campaña de protestas tras conocer que en el próximo curso se suprimirá una plaza de Primaria a tiempo completo. Una pérdida que, según la Asociación de Madres y Padres de Alumnos (Ampa) del colegio belmontino, se suma a la reducción a media jornada del titular de Educación Física que sufrieron durante este curso. «Supone una vuelta de tuerca más en la paulatina reducción de profesorado del centro, que ha afectado en las horas que prestan servicio los profesores de Música, Religión y Audición y Lenguaje», denuncian desde el Ampa.

Banderas verdes con el lema 'Belmonte, escuela en peligro' cuelgan ya de las fachadas de las viviendas, comercios, restaurantes y el Ayuntamiento de la localidad con el objetivo de dar mayor visibilidad a esta campaña reivindicativa que cuenta con el apoyo de todos los sectores económicos de la población. Desde el Ampa, aseguran que trasladaron a la Consejería de Educación su disconformidad con la medida, «pero han hecho caso omiso a nuestra petición», según cuenta Mónica Gormaz, presidenta del colectivo. Explica que «reivindicamos el derecho de nuestros hijos a la educación pública de calidad».

La comunidad educativa también ha hecho llegar a la consejería su propuesta para que la enseñanza en los dos primeros cursos de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) regrese al centro ya que, según defienden los padres, «retrasaría la partida de nuestros hijos para continuar con su formación en otros municipios». Además, advierten de que si en septiembre siguen sin atender su petición, «los niños no empezarán el curso».

En el colegio público Nuestra Señora de la Humildad, en Soto de Luiña, viven una situación similar al ver recortada su plantilla en dos plazas. Esto afectará a un maestro de Primaria y una media jornada de Inglés a pesar de mantener la misma matrícula, un total de 93 alumnos, que el pasado curso. Esta situación ha provocado el malestar del Ampa del centro que alegan, en palabras de su presidenta Carolina Castro, que «no la vemos lógica». Y es que el centro no solo ve recortada la plantilla sino que el Principado les negó también la posibilidad de contar con un maestro de apoyo en Educación Infantil, ya que la matrícula «se ha incrementado hasta los 28 alumnos». Desde el Ampa manifestaron también su temor a que esta situación provoque la unificación de las aulas de 3 y 4 años de forma que «una profesora tendrá que atender a una veintena de niños de tan corta edad», explicó Castro.

La falta de profesorado de apoyo es otra de las críticas del Ampa porque el centro «cuenta con una cantidad de alumnos con necesidades especiales superior a la media», dijo. La presidenta aseguró también que «en una clase de 15 niños, hay cuatro necesidades».

En Soto de Luiña la comunidad educativa se reunió para valorar los recortes. Algunos padres consideraron que «el Principado nos tiene inquina» tras recordar que el curso pasado mantuvieron una lucha abierta por mantener una de las líneas de transporte, «¿Qué pasa con el colegio de Soto?», preguntó una madre, mientras que otros dejaron claro que lo que se pretende es «reagrupar al alumnado de Cudillero en un solo colegio». Han pedido al Ayuntamiento que interceda ante la consejería y han comenzado a recoger firmas de apoyo.

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