Santiso cata los primeros vinos

Antes de la misa, la patrona de la Cofradía del Vino, Santa María de la Vid, y Santiso, patrón del barrio bodeguero cangués, salieron en procesión / B. G. H.
Antes de la misa, la patrona de la Cofradía del Vino, Santa María de la Vid, y Santiso, patrón del barrio bodeguero cangués, salieron en procesión / B. G. H.

José Vidal se alzó con el primer premio de la segunda degustación de los caldos caseros | Tras la vendimia, la fiesta del barrio bodeguero cangués abre el calendario festivo

BELÉN G. HIDALGO CANGAS DEL NARCEA.

Cerca de mil años lleva Santiso siendo el patrón del barrio bodeguero por excelencia de Cangas del Narcea. Es una veneración milenaria de este concejo que atesora cepas centenarias en sus abruptas montañas, las mismas de las que se han obtenido los últimos caldos que ayer se cataron en la fiesta que celebra el patrón del barrio de Santiso. «La cosecha fue más pequeña porque afectó la piedra y la helada, pero los vinos son excepcionales», anticipó Raúl Teimil, cofrade Mayor del Vino de Cangas.

A las doce del mediodía, la Cofradía se puso rumbo al barrio bodeguero de Santiso desde la plaza del Ayuntamiento cangués, al ritmo de la gaita y el tambor. Así anunciaban que se aproximaban a las bodegas y los vecinos salieron a recibirlos frente a la capilla del patrón del barrio bodeguero. Allí, a las puertas del Museo del Vino, una voz familiar para los cangueses recordó su infancia en otro rincón del concejo de gran tradición vinícola, Obanca. Este año, fue el locutor de radio Miguel Ángel Pérez, quien ejerció de pregonero. Es la voz que saluda los cangueses cada mañana y ayer lo hizo a cara descubierta. «Barrio de bodegas, lugar de vino y viticultura heroica y de compartir con la máxima del cachu», pregonó Pérez, quien confesó que «para mí, cruzar Santiso me hace sentir en casa». El locutor hizo mención también a las jornadas de vendimia, a la imponente prensa del vino, al destilar del orujo, al frío de la poda y, entre otras cosas, al azul de las jornadas de sulfatado.

Seguidamente, como cada año, las bodegas del barrio abrieron sus puertas y recibieron a cangueses y foráneos con el tradicional vaso de vino a rebosar. «Del año pasado a éste se mejoró muchísimo. Se están haciendo unos vinos caseros artesanales muy aceptables», indicó Joaquín Fernández, presidente de la asociación cultural Santiso Llamas. Entre los caldos, cobró protagonismo José Vidal, ganador de la segunda edición del concurso de vinos tradicionales. «El vino aquí no tiene secretos. Se trata de elaborarlo como aprendimos hace muchos años», contó Vidal, quien continúa con la tradición bodeguera de su familia en Tebongo.

El alcalde, José Víctor Rodríguez, se vistió de cofrade y destacó que el vino es un sector tradicional «pero también una apuesta por el futuro de nuestro territorio» y aprovechó para anunciar «el compromiso del consejero de Educación para instalar en Cangas un módulo sobre viticultura. Una gran apuesta por el futuro del sector», argumentó el primer edil, que mantendrá el miércoles la primera reunión con la dirección general de Enseñanzas Profesionales.

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