La sestaferia será obligatoria para los vecinos de la parroquia de Leitariegos

Una ordenanza regulará los trabajos comunitarios y establecerá sanciones para aquellos que no asistan a la convocatoria sin causa justificada

BELÉN G. HIDALGO CANGAS DEL NARCEA.

La parroquia rural del Leitariegos ha regulado mediante una ordenanza la sestaferia, es decir, los trabajos que realizan entre todos los vecinos en aras de mantener en buenas condiciones los caminos, fuentes, lavaderos, entre otros, de los diferentes pueblos. «Es una figura que ha existido siempre, lo que se conoce también como 'llamar a caminos'. La única novedad es que lo hemos dejado escrito para dejar constancia de las obligaciones en el medio rural, para que se conozca igual que todo el mundo conoce sus derechos», explica el presidente de la parroquia rural, Jesús Matías. Para su redacción, afirma, se han inspirado en otras ordenanzas ya existentes.

Esta ordenanza establece la obligatoriedad de acudir a sestaferia, como recurso de carácter ordinario para la apertura, construcción, reconstrucción, conservación, reparación, mantenimiento, arreglo, limpieza y mejora de caminos vecinales, pastizales y montes, fuentes, abrevaderos, lavaderos, puentes y cualquier otra infraestructura del núcleo rural. Así, deberán acudir los vecinos de entre 18 y 65 años y todos los ganaderos que tengan derecho al pastoreo en los montes de la parroquia o lleven sus ganados a los pastos del monte Valdecuelebre, el Gato y Sobrebrañas. La sestaferia también será obligatoria para aquellas casas habitadas un mínimo de dos meses al año.

«Se trata de aplicar el sentido común. Evidentemente, pertenecemos a un Ayuntamiento al que pagamos unos impuestos y nos debe ofrecer unos servicios. Eso no significa que los vecinos no tengan otras obligaciones. Seguiremos reivindicando otras cuestiones», aclara Matías.

Añade que los vecinos han demostrado conocer sus obligaciones hace apenas unos días con el temporal. «En Trascastro, los residentes fueron los primeros en echar una mano para abrir las calles del pueblo y retirar la nieve. No hizo falta que yo como presidente los convocase», apunta.

Será el presidente de la parroquia rural quien llame a la sestaferia. Podrá hacerlo a lo largo de todo el año, según las necesidades, sin exceder quince días al año y tampoco superar los tres días consecutivos. La sestaferia se realizará viernes, sábados o domingos.

La no asistencia a la sestaferia sin justificar la falta acarreará una sanción que, según recoge la ordenanza, será «equivalente al importe de la redención más una multa de idéntica cuantía». No obstante, esta obligación podrá ser redimida en metálico mediante el pago del doble del salario mínimo interprofesional vigente por día de trabajo.

Será la junta de la parroquia rural quien se encargue de la contabilidad de los ingresos por estas sanciones y multas. «Confío en que no haya que sancionar a nadie. Establecer estas sanciones no deja de ser un trámite necesario para la regulación de la ordenanza», aclara el presidente.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos