Los vecinos de Barcia descartan un referéndum para votar sobre la mina

El sufragio, al que tendría derecho «gente que no está en el censo», podría inclinarse a favor del sí. «Es dar un cheque en blanco a quien incumple el PGOU»

DAVID SUÁREZ FUENTE BARCIA (VALDÉS).

Los vecinos de Barcia estaban convocados el viernes a una reunión para tratar «el proyecto de ocupación de una superficie de quince hectáreas para proceder a una actividad extractiva de tipo A». Se refería a la intención de Minerales Industriales del Cantábrico de abrir un yacimiento de arcillas y arenas en el monte de Los Praducos. En su transcurso, según los asistentes al encuentro, el presidente de la parroquia y a su vez concejal de Obras, Ricardo García Parrondo, propuso votar en referéndum, pero los participantes se negaron. Sostienen que «sería dar un cheque en blanco» a una cantera que «va en contra del criterio de la Comisión de Urbanismo y Ordenación del Territorio de Asturias (CUOTA) por incumplir el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Valdés». Y es que el suelo donde se pretende ubicar la cantera de caolín está calificado en la actualidad como suelo de interés agrícola.

«Quiere un referéndum porque hay mucha gente que vive en Barcia y no está en el censo», explicó José Carrasco, uno de los asistentes. De esta manera, habría mayor posibilidad de que los votos se inclinasen a favor del sí, una postura que defiende Parrondo. «Él cree que la cantera es buena para Barcia, pero no nos convence a los vecinos», añadió Carrasco, quien sostiene que «muchos piensan que está utilizando el Ayuntamiento a favor de la parroquia».

Incongruencias

En este sentido, durante la reunión, a la que asistieron 110 residentes, se pusieron de manifiesto las incongruencias de la parroquia rural. Por un lado, presentó alegaciones en las que se deja claro que se la empresa debe cumplir el plan, mientras que, por otro, firmó un precontrato con la empresa en el que quedó de manifiesto que se debe modificar el PGOU para implantar la minera.

También hay contradicciones en el cambio del pozo de agua. En las alegaciones, la parroquia rural se niega a reubicarlo, mientras que en el precontrato firmado en mayo de 2015 sí que se facilita su traslado.

Ahora será necesario esperar a que la empresa presente oficialmente ante el Gobierno regional un nuevo proyecto que recoja las alegaciones vecinales. Dicho documento ya está en manos de algunos vecinos y alertan de que «no se han tenido en cuenta los recursos. Tan solo hay una modificación administrativa». «Lo han adornado con más envoltorio», apunta José Carrasco.

García Parrondo instó a los presentes en la asamblea a realizar una encuesta una vez se publique el proyecto, asegurando que si la respuesta de los vecinos es negativa se procederá a denunciar el precontrato firmado.

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