La Virgen de los Remedios luce nueva cara en Porcía

La Virgen de Los Remedios, en procesión, sobre el puente de Porcía. / D. S. FUENTE
La Virgen de Los Remedios, en procesión, sobre el puente de Porcía. / D. S. FUENTE

Miles de personas acudieron a la alameda a celebrar esta romería que cierra las festividades estivales del occidente

DAVID SUÁREZ FUENTE EL FRANCO.

El Día de Asturias es una jornada festiva en muchos rincones del occidente. Es el caso de la romería de Porcía, en El Franco, donde cada 8 de septiembre rinden tributo a Nuestra Señora de los Remedios en la alameda franquina que ayer se llenó de miles de personas procedentes de distintos puntos de Asturias y Galicia. Fue una edición especial para los devotos ya que la talla de la Virgen fue restaurada este año, «gracias a un crowdfunding», según el párroco Francisco Javier Fernández.

La reparación de la imagen fue realizada por Alejandro Santirso y Belén Montes, de Bimenes. Los artesanos mejoraron el rostro de la Virgen que se encontraba dañado ya que, tal y como recordó el párroco, «hace unos años se quemó una carcasa de una vela en el interior de la capilla y se llenó todo de humo, dañando la imagen, sobre todo, la cara de la Santina y el niño». Francisco Javier Fernández explicó que la restauración permitió eliminar las diferentes capas de pintura hasta llegar a policromía original que «creemos que data del siglo XVII y que sabemos que ya fue mejorada en el siglo XVIII». Esta vez, los trabajos de recuperación se centraron en la boca, concretamente en el labio superior, y la nariz. Además, los artesanos le cambiaron los ojos de cristal y trataron la talla de madera contra la carcoma. Ahora, su rostro, según explicó el cura durante la misa, «refleja serenidad y una mirada limpia, con una barbilla bien alta como deseo de confianza». El precio de la restauración ascendió a 2.600 euros.

«Esta fiesta es la madre de todas», aseguraron varios grupos de asistentes al campo

La Virgen de los Remedios muy venerada por los vecinos y cada Día de Asturias sale a la calle a hombro de las mujeres de la comarca, quienes habitualmente realizan una promesa al portarla. «Lo hago por mi madre que murió hace cuatro años», explicó María Elda Villanueva, vecina de Valdepares.

Fue una jornada festiva que llenó de familias enteras que acudieron a la romería a comer sus empanadas, tortillas y filetes «como llevamos haciendo toda la vida», comentó José Manuel García, vecino de Santo Adriano. Este feligrés comentó que «llevo viniendo desde hace más de cuarenta años. El espíritu familiar de esta cita se mantiene a pesar de que hay mucha juventud, pero es bueno que se diviertan», señaló. Y es que la alameda también acogió, como viene sucediendo en los últimos años con más arraigo, a decenas de grupos de peñas que con sus camisetas de colores no quisieron perderse la romería de Porcía. Según la naviega Sol Avello, porque «es el cierre del verano». A su lado, Marilé Fernández ensalzó el buen ambiente de Porcía porque «es la madre de todas las romerías».

Estado en el que quedó la alameda tras la fiesta.
Estado en el que quedó la alameda tras la fiesta. / D. S. F.

Y es que este año se vivió una edición de récord, según los vecinos de La Caridad, desde donde 600 personas caminaron juntas hasta la alameda, a donde llegaron cantando. «El récord estaba fijado en 450 personas pero en esta ocasión hubo más», aseguraron desde Protección Civil. «Nunca hubo tanta gente», aseguró también la edil Victoria Zarcero, una de las romeras. Otro grupo de vecinos de Tapia también llegaron caminando y hasta de Vegadeo. Fue el caso de Celia Pérez, quien aseguró que «ya llevamos tres años viniendo, son 23 kilómetros».

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