La ocupación hotelera se mantiene en el 89% a pesar del aumento de plazas

Julio Bobes, José Luis Álvarez Almeida y Ramón Álvarez. / ÁLEX PIÑA

La restauración registra una subida de precios del 3%, aunque el turismo activo y el rural apuntan «a un año flojo»

G. P. OVIEDO.

Las viviendas para turistas y la inestabilidad meteorológica han puesto freno a un verano que comenzaba en el sector con la expectativa de afrontar una temporada alta «espectacular». Dos meses después, sus datos apuntan que el de 2017 ha sido un periodo estival «muy parecido al anterior, con bajadas de un 2 ó 3% y subidas de un 3 a un 6% en ciertos subsectores», explicaba ayer el coordinador de la mesa de Turismo de Fade, José Luis Álvarez Almeida.

La tasa de ocupación en alojamientos se situó en julio en un 77% y en agosto en un 89%, porcentaje similar al registrado en el mismo mes de 2016, con un 90%. «Ha sido un verano mejor que el pasado porque ha subido un 2,6% la oferta, en 750 plazas, y aun así el grado de ocupación se mantiene. Es un buen dato», valoraba no obstante Almeida. En el capítulo de precios, la subida en Asturias se situó en un 3,73%, por debajo tanto de la media española -con un alza del 6,9%- como del resto de comunidades de la España Verde, con un incremento del 4,9%. Por su parte, los empresarios del turismo rural dicen «no haber notado la mejoría en los precios». La tasa de ocupación osciló entre el 50 y el 60%, con diferencias reseñables en función de las zonas. Los días soleados registrados en concejos del interior, como Somiedo o Cangas del Narcea, contribuyeron a prolongar las estancias, todo lo contrario que en el litoral, con «días oscuros y de costa cerrada». La inestabilidad meteorológica también está detrás de «un año más flojo» en turismo activo y «no tan bueno como se esperaba» en campings, con una tasa de ocupación del 60% en julio y del 90% en agosto. «El occidente se mantiene como el año pasado, pero en el oriente ha sido peor por el tiempo y por el mayor número de empresas instaladas», indicó en relación a actividades como el descenso del Sella el presidente de la Asociación de Turismo Activo, Julio Bobes.

La restauración se mantiene también en niveles parejos a años anteriores, con una subida de precios del 3% y la percepción por parte del sector de la recuperación de la carta como opción frente al menú del día. Por zonas, la costa registra un mayor número de comensales en las cenas. «En Gijón y Avilés aumentan, mientras que en Oviedo decaen considerablemente por la falta de actividades», señalaba Almeida. Desde Fade recordaban a los ayuntamientos la necesidad de «huir de lo fácil» y lanzar acciones que superen las tradicionales «fiestas de comida y bebida». En este sentido, ponían como ejemplo el 'Día de las Alas' celebrado en Gijón el domingo. Las reivindicaciones del sector pasan también por la mejora de las telecomunicaciones en todo el territorio.

La mesa de Turismo de Fade demanda, además, la elaboración de un observatorio turístico integrado por el sector, el Principado y la Universidad para analizar tanto modelos turísticos como diversas variables, entre ellas la procedencia de los visitantes y el impacto de la climatología a la hora de elegir destino.

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