Las oficinas de turismo, sin información frente a los osos

Una osa con dos crías, el pasado mes de febrero.
Una osa con dos crías, el pasado mes de febrero. / FOP

El ministerio publicó en abril una guía de buenas prácticas que no ha sido distribuida entre los concejos | La Fundación Oso Pardo rechaza el «alarmismo» sobre los ataques al ganado y apunta que los animales tienen alimento suficiente en el monte

MARCO MENÉNDEZ GIJÓN.

Asturias tiene más de una docena de concejos en la que la presencia del oso es cada vez más notable. Tal es así que muchos ganaderos advierten de que se acercan a las zonas habitadas y causan importantes destrozos, cuando no la muerte de ganado. También crece el interés del público por contemplar estos animales en plena naturaleza, una práctica que, si no se realiza correctamente, puede resultar peligrosa.

El Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente trata de regular estas prácticas. El pasado mes de abril presentó la guía 'Buenas prácticas para la observación de oso, lobo y lince en España'. Pero el problema es que dicha publicación no ha llegado a sus potenciales destinatarios, como pueden ser los centros de información turística de los concejos oseros. En la Casa del Oso, en Proaza, no dan ningún tipo de recomendación a los visitantes interesados en observar a los plantígrados. «Solo les decimos que yendo por los senderos establecidos no hay problemas», indican desde el centro.

Decálogo

1. Conocer y respetar la normativa legal, prestando especial atención a los usos permitidos, prohibidos o autorizables.

2. La observación debe basarse en el respeto a los animales, al ecosistema y al resto de personas del entorno.

3. Pasar inadvertidos ante los animales, evitando interferir en su comportamiento natural.

4. Tener en consideración a todas las personas y colectivos que comparten el territorio.

5. Poner en conocimiento de las autoridades los comportamientos inadecuados que supongan riesgo.

6. La observación debe incluir la interpretación del medio natural y las formas de vida locales.

7. No compartir información sobre la presencia de animales en lugares concretos.

8. No atraer ni perturbar a los animales deliberadamente.

9. Evitar encuentros a corta distancia. Si ocurren, actuar sin brusquedad, permitiendo que los animales se retiren con tranquilidad.

10. Contar con la mediación de empresas y guías profesionales.

Algo similar ocurre en otras oficinas de turismo, como pueden ser las de Cangas del Narcea, Belmonte y Quirós. En todas les dan unas instrucciones básicas como «no chillar, no correr y mantener la calma», indican sus responsables, pero echan de menos contar con alguna publicación que les permita transmitir una información más completa a los visitantes.

Y es que el ministerio no solo publicó la mencionada guía, sino que también elaboró un tríptico con los diez principales consejos que han de seguir todos aquellos que quieran observar animales salvajes o, simplemente, que se los encuentren de manera inesperada. El problema es que ese tríptico tampoco ha sido distribuido. Eso sí, ambas publicaciones se encuentran disponibles en el sitio de internet del ministerio.

Esas recomendaciones básicas son sencillas, como respetar tanto la normativa como a los animales salvajes y a los habitantes de la zona, comportarse adecuadamente y poner en conocimiento de las autoridades comportamientos que supongan riesgo, conocer las formas de vida locales, no desvelar la ubicación concreta de los animales, no perturbarlos de forma deliberada, contar con guías profesionales y, en caso de encontrarse con un oso, actuar sin brusquedad, permitiendo que el animal se puedan retirar con tranquilidad.

Sin alarmismo

Por otro lado, la Fundación Oso Pardo (FOP) quiere llamar a la calma ante lo que califica de «alarmismo» generado por algunos ganaderos del sindicato COAG-Asturias que hablan de un aumento de los ataques de osos a sus animales y propiedades.

En la entidad se rechaza que falte alimento para los plantígrados en los montes asturianos y achacan cualquier problema a encuentros puntuales y habituales. «De ninguna manera hay una situación insostenible y no es cierto que los ataques de osos al ganado se estén extendiendo por todo el territorio. No hay ningún nuevo problema o conflicto con los osos que justifiquen el alarmismo. Tampoco puede generalizarse ni exagerarse un hecho anecdótico», indican sus responsables.

La FOP llama al diálogo a los dirigentes de COAG-Asturias «para lograr la mejora de la actividad ganadera y su compatibilización con la conservación del oso pardo».

Fotos

Vídeos