La oposición acusa a Sanidad de ocultar por su propio interés los datos de la lista de espera

Aprueba un dictamen de la comisión de investigación que Ciudadanos y Podemos llevarán a la negociación presupuestaria

LAURA MAYORDOMO GIJÓN.

La comisión parlamentaria sobre las listas de espera sanitarias dio para 50 sesiones, más de 200 horas de reuniones, 99 comparecencias en la Junta, 173 solicitudes de información que dieron lugar a más de 7.000 folios de documentación. Dos años después de los primeros debates para su puesta en marcha, ayer se le puso punto final con la aprobación, por parte de todos los grupos de la Junta General del Principado a excepción del PSOE, de las conclusiones del dictamen. Un documento en el que se apunta al exconsejero de Sanidad, Faustino Blanco, y al exgerente del Sespa, Tácito Suárez, como responsables políticos del 'apagón' informativo sobre listas de espera entre junio de 2014 y septiembre de 2015. Responsabilidad que hace extensible a sus sucesores, Francisco del Busto -que ayer siguió la sesión desde el hemiciclo- y José Ramón Riera. «Las razones no fueron motivos técnicos como argumentaron, sino simple y llanamente la inconveniencia política de publicar unos datos que no eran favorables al Consejo de Gobierno», dice el dictamen, tal y como se encargaron de recordar los diputados de los distintos grupos de la oposición durante sus intervenciones.

Para la diputada de Foro María del Carmen Fernández, «la opacidad fue el síntoma de la lamentable gestión» de un consejero, Faustino Blanco, «incapaz para el diálogo» y este dictamen, «una enmienda a cinco años de gestión sanitaria socialista». Porque, añadió, la excesiva demora tiene una consecuencia directa: «Echó a la gente con capacidad económica a la privada». Un planteamiento al que también recurrió la diputada de IU Marta Pulgar, quien insistió en la necesidad de aplicar medidas estructurales, y no coyunturales, como solución. Principalmente, la de fortalecer la Atención Primaria, como primer recurso al que acuden los pacientes.

Para Podemos, el documento al que ayer se dio el visto bueno en la Junta «tiene que servir de carta de navegación para devolver el rumbo a una sanidad asturiana que está a la deriva. A partir de hoy, la negación, la trampa y la inercia no van a servir al partido del Gobierno. Espero que se lo metan en la cabeza, se lo graben a fuego o se lo tatúen, cara tienen bastante para tatuárselo», espetó Andrés Fernández Vilanova. A su juicio, en los dos últimos años no se han puesto en práctica «medidas efectivas» que solucionen el problema. Y así, enumeró, sigue sin conocerse la lista de espera no estructural en consultas, en pruebas diagnósticas siguen sin dar los tiempos de espera y en cirugías «esperan las mismas personas el mismo tiempo que hace dos años».

El diputado de Podemos, como previamente había hecho el de Ciudadanos, Armando Fernández Bartolomé, avanzó que piensan utilizar el dictamen de la comisión de investigación sobre listas de espera para poner sobre la mesa una serie de peticiones en la negociación de los presupuestos regionales de 2018.

El diputado del PP Carlos Suárez consideró «lógico, de justicia y de ley» pedir responsabilidades políticas a «un consejero que no hizo otra cosa que engañar». Y abundó que las irregularidades siguen produciéndose en la actualidad; «Detectamos prácticas poco transparentes en citaciones y derivaciones, casualmente donde son más difíciles de seguir, como las áreas I, II y VI, Jarrio, Cangas del Narcea y Arriondas».

El PSOE, por su parte, emitió un voto particular -que fue rechazado por los 31 votos de la oposición- en el que considera que el dictamen declara responsabilidades políticas sin fundamento suficiente y que el Principado ha venido incrementado desde 2011 los datos que publica sobre listas de espera «a medida que las posibilidades técnicas y las nuevas tecnologías de la información permiten obtener datos útiles y fiables para el ciudadano». También atribuye el hecho de que se dejasen de publicar durante más de un año los relativos a consultas y pruebas diagnósticas a la entrada en servicio del nuevo HUCA y del Hospital Álvarez Buylla de Mieres o la implantación de nuevos sistemas informáticos tanto en el HUCA como en Cabueñes, ya que eso dificultó la recogida de datos.

Fotos

Vídeos