El Serida apoyará al avellano como «valor de la economía local»

Enrique Miranda, de 92 años, recibe e Premio al cosechero de más edad de manos de la alcaldesa de Piloña, Carmen Barrera.
Enrique Miranda, de 92 años, recibe e Premio al cosechero de más edad de manos de la alcaldesa de Piloña, Carmen Barrera. / S. S. M.

A media mañana hicieron su aparición por el recinto las diferentes autoridades, entre las que se encontraba la consejera de Agroganadería, María Jesús Álvarez, que no dejó pasar la oportunidad de referirse a alguno de los asuntos de debate entorno a la avellana y su futuro, tan de actualidad en el concejo.

Álvarez señaló que su departamento, a través del Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario (Serida), colabora con los productores de avellana con un seguimiento del estado de los avellanos, especialmente «con algunas dificultades de sanidad vegetal que se producen».

Según la consejera, una nueva agrupación de productores, de reciente creación, que quieren profesionalizar y comercializar esta actividad, informaron a Agroganadería de los diferentes problemas por los que pasa el sector avellanero, por lo que el Principado ha puesto a su disposición a los técnicos del Serida con el fin de que «el avellano siga siendo un producto que añada renta y valor a las economías locales».

En cuanto a la creación de una marca de calidad, la consejera explicó que «son los productores los que tienen que dar el paso adelante con una producción bien estructurada», para lo cual es «necesario que haya un sector productor bien configurado». En cuanto se den estas condiciones, el Principado acompañará la iniciativa de los productores.

María Jesús Álvarez hizo igualmente un llamamiento para rejuvenecer el campo asturiano y para que más jóvenes se incorporen al medio rural y a esta actividad.

La alcaldesa de Piloña, Carmen Barrera, también hizo hincapié en la necesidad de revitalizar el sector avellanero local, centrándose en la importancia de que se produzca relevo en las diferentes explotaciones. La situación actual es muy difícil y por ello, «debemos aprovechar la experiencia de los mayores, que transmitan sus conocimientos sobre el manejo de estos cultivos y que actúen formando a los jóvenes». Para esta labor solicitó igualmente el apoyo de la consejería de Agroganadería.