El Comercio

Gulpiyuri, paraíso natural saturado por los coches

Gulpiyuri, paraíso natural saturado por los coches
  • La cola de vehículos aparcados esta mañana en los accesos al arenal llegaban hasta el ramal de la autovía

La playa de Gulpiyuri, esa pequeña rotura de terreno en la que el mar entra misteriosamente a través de la costa, llama la atención y cada vez más. Para muestra, el impresionante atasco que se formaba esta mañana, ante el que incluso tuvo que intervenir la Guardia Civil de Tráfico. La que se ha convertido en uno de los principales focos de atracción turística del concejo de Llanes, era en la jornada de hoy, Viernes Santo, un hervidero de visitantes ávidos de belleza natural. Los turismos se acumulaban de tal forma que hasta el arcén del ramal de acceso a la autovía ejercía y ejerce de improvisado aparcamiento. 

Maniobras complejas sobre una señal horizontal de stop y el acceso a la propia playa, hasta el momento prácticamente 'secreto', tapado por la acumulación de coches. Una patrulla de la Guardia Civil tuvo que personarse en el lugar para tratar de poner un poco de orden ante este caos. En pocos minutos se consiguió despejar la inmediaciones, aunque no en su totalidad. Y se espera que, ante la reciente salida de los primeros rayos del sol del día, la escena se repita esta misma tarde. 

La playa de Gulpiyuri ha ido creciendo en fama desde que hace unos años llamara la atención de publicaciones y guías turísticas nacionales e internacionales. 'La playa más extraña de Europa', la apodaba una publicación británica. Hasta hace un par de veranos la afluencia no era tan masiva. Era habitual tropezarse con visitantes alrededor del concejo llanisco haciendo poco menos que un mapa para conseguir encontrar el minúsculo y llamativo arenal. Un visitante declaraba hoy que este verano "traté de venir a verla, pero tuve que darme la vuelta de tantísima gente como había". Se trata de un foco de atención que las autoridades locales y las administraciones competentes deberán comenzar a estudiar. 

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