El Comercio

Prosigue el descenso en el Cerro del Cuevón

El primer vivac, a 400 metros de profundidad.
El primer vivac, a 400 metros de profundidad. / FOTOS CARLOS FLORES
  • El tercer equipo ya se encuentra en casa mientras que el cuarto accede hoy a la sima con la intención de llegar a los 900 metros de profundidad

En la noche del domingo salía al exterior el equipo encabezado por Carlos Flores y que conformaba el tercer relevo de esta expedición científico-deportiva que trata de alcanzar el final de la Cueva del Cerrón (también denominada Torca del Cerro), la sima más profunda de España y que se adentra en las entrañas de la tierra casi 1.600 metros.

Flores, explica que durante estos días de trabajo han aprovechado para introducir gran cantidad de material dentro de la gruta para ir equipándola. Han instalado el primer vivac del proyecto a una profundidad de 400 metros, algo que permitirá al resto de expedicionarios que se van a adentrar en la sima tener un espacio donde dormir y comer con algo más de confort, ya que a la oscuridad absoluta de la cueva hay que añadir una humedad del 100% y unas temperaturas de 5 grados bajo cero, según explicaba ayer Flores.

Hoy accede al Cerro del Cuevón el cuarto equipo que forma parte de este proyecto en el que también participa el Instituto Geológico Minero de España (IGME). Su labor es, en el apartado deportivo, seguir equipando esta cueva -se prevé que se mantengan las incursiones hasta finales de septiembre- y tratar de montar un segundo vivac a 900 metros de profundidad. En el científico colocar sensores como el instalado por Flores y sus compañeros a 400 metros para detectar gas radón. Las dedecenas de sensores que se dejarán en la cavidad formarán parte de una investigación del IGME sobre los terremotos y sus resultados se compararán con otros obtenidos en otras simas españolas.