El Comercio

Aparece un programa de la Guía de 1905

Anca, acompañado por su lupa, sostiene el programa de 1905.
Anca, acompañado por su lupa, sostiene el programa de 1905. / J. LL.
  • El documento, en buen estado de conservación, se lo entregó a José Antonio Anca un simpatizante del bando festivo de San Roque

José Antonio Anca Gómez 'Anca', incansable recuperador de patrimonio llanisco gracias a haberse convertido en un 'buceador' en los desvanes de la villa, además de ser una persona que goza de la confianza de los lugareños que atesoran en sus domicilios documentos antiguos, anunciaba ayer que había llegado a sus manos «un programa de las fiestas de la Guía del año 1905, en perfecto estado de conservación». Se trata de un programa de mano, impreso por la ya desparecida librería llanisca Las Novedades, que se ubicada en la calle Mercaderes. El documento recoge de forma pormenorizada todas las actividades a desarrollar durante los día 7, 8 y 9 de septiembre de hace 111 años.

Fue Luis Ignacio Sordo, simpatizante de la fiesta de San Roque, quien entregó a Anca el valioso programa. Luis Ignacio es hijo del recordado médico José Sordo y nieto de Juan Sordo Mijares, que regentaba en el barrio de La Calzada un comercio de géneros diversos bautizado con el nombre de 'Virgen de la Guía'.

Las fiestas de la Guía actuales guardan cierto parecido con las de hace 111 años, pero difieren diametralmente en los horarios. Los pasacalles, acompañados por la banda de música de Llanes y grupos de gaiteros, comenzaban a las seis de la mañana. Las romerías se iniciaban a las cuatro de la tarde y las verbenas a las diez de la noche. Durante las tres jornadas festivas uno de los platos fuertes era la feria-exposición de ganados. Y los ferrocarriles Cantábrico y Económicos de Asturias ponían trenes especiales a disposición de los romeros, que partían hacia Santander y Oviedo a la una y las dos de la mañana, respectivamente. El disparo de cohetes y «gruesos palenques» era constante, se lanzaban al espacio globos mongolfier y para las verbenas se anunciaba «una espléndida iluminación a la veneciana».

El día 7 de septiembre de 1905 se inició el pasacalles a las seis de la mañana. A mediodía, y a las 17 horas, se dispararon infinidad de voladores y la verbena, en la plaza de Las Barqueras, comenzó a las 10 de la noche y terminó con fuegos artificiales. El día 8, día grande, comenzó con otro pasacalles a las seis de la mañana. La misa solemne se celebró en la ermita de la Guía, a las 10 horas, y pronunció el sermón «un elocuente orador sagrado». Al término de la eucaristía hubo «procesión, Danza de Arcos y ofrecimiento del ramo por jóvenes del Cuetu y La Portilla». La romería y la verbena se celebraron en el campo de la Guía. El día 9, los festejos se limitaron a romería y cucañas.

El gran trabajo de Anca no pasa desapercibido lejos de Llanes y la semana pasada, por espacio de 90 minutos, recibió la visita de Otilia Requejo, directora general de Patrimonio Cultural, quien prometió ayudarle en su desinteresada labor.