El Comercio

Un oasis angloparlante en las faldas del Sueve

El marco para desarrollar la actividad es incomparable.
El marco para desarrollar la actividad es incomparable. / NEL ACEBAL
  • El Palacio de Rubianes acoge una iniciativa formativa en la que solo se permite hablar inglés durante una semana

Las faldas del Sueve acogen estos días un pequeño oasis en el que no se oye hablar castellano. Allí la lengua de William Shakespeare es la gran protagonista y de ello se encarga una iniciativa que tiene como objetivo que los participantes realicen lo que se denomina una «inmersión lingüística». Durante seis días los asistentes a esta cita que se desarrolla en Rubianes, dentro de la localidad de Cereceda, solo hablan inglés, desde que se levantan hasta que se acuestan, tanto los alumnos como sus monitores.

Y es que detrás de esta iniciativa hay un fin educativo. Un grupo de siete estudiantes disponen de otros tantos monitores nativos de diferentes países angloparlantes como Estados Unidos, Gran Bretaña, Australia o Trinidad y Tobago. Esto hace que el grupo de españoles que busca mejorar su inglés oral pueda conversar con personas con distintos acentos y formas de pronunciar, facilitándoles así un aprendizaje más global de esta lengua.

Los impulsores de esta iniciativa son Paula del Estal y Zachary Rowe, fundadores de la empresa English Getaway. Indican que con esta propuesta lo que buscan es ofrecer una formación casi inversa a la que se desarrolla en España sobre la lengua inglesa. En lugar de centrarse en la gramática lo que persiguen es que los alumnos se sueltene a hablar. Y al hacerlo de forma tan intensiva apuntan que se consigue en una semana unos resultados mejores a los que tendría una experiencia en el extranjero de un mes de duración. Y son mejores porque con las diferentes actividades que tiene programadas los alumnos no paran de conversar y los avances se notan casi a diario. También ayuda mucho que sea un grupo tan reducido ya que la atención sobre los alumnos es personalizada.

En cuanto a los monitores, los organiadores han buscado unos perfiles hetereogéneos. Con esta diversidad se logra, por un lado, que los temas de los que hablen con los alumnos sean muy variados, y por otro que haya un importante intercambio cultural entre todo el grupo. Hay monitores de teatro, profesores de Ecnomía a nivel universitario, animadores infantiles o personas que trabajan con gente con algún tipo de discapacidad.

El gijonés Marcos Viñuela es uno de los alumnos de esta formación intensiva que se ofrece en el Palacio de Rubianes. Este empresario con tres niños pequeños necesita mejorar su inglés oral. Su empresa Simbiosys está especializada en el diseño y desarrollo web y necesita disponer de unas capacidades de negociación en la lengua de Shakespeare similares a las que ya tiene en castellano. «Esta es una oportunidad perfecta para mejorar mi inglés de forma intensiva. Normalmente te tienes que ir un mínimo de un mes fuera pero esta inciativa te da la opción de desconectar del mundo y durante una semana estar al 100% dedicado al inglés con la idea de acabar pensando en este idioma», explica. Y asegura que «es una oportunidad única para la gente como yo que tenemos poco tiempo por el trabajo porque desde que te levantas hasta que te acuestas no haces otra cosa que vivir en inglés. Es muy recomendable».