El Comercio

La Virgen de La Blanca mira a sus devotos durante su despedida, en la plaza del Hospital.
La Virgen de La Blanca mira a sus devotos durante su despedida, en la plaza del Hospital. / A. I,

Piloña, Colunga, Cangas y Llanes se entregan a la Virgen

  • Localidades de los cuatro concejos celebraronprocesiones, festivales folclóricos y homenajes

El día de la patrona de Asturias se celebra en muchos puntos de la comarca. Llanes, Cangas de Onís, Piloña y Colunga son algunos de los concejos donde destacan los festejos en esta jornada.

Fieles a la tradición los simpatizantes de la Virgen de La Blanca, en Nueva de Llanes, disfrutaron ayer de los actos del día grande de su bando. A las 12.30 horas comenzaba la misa ambientada por el Coro Voces Graves de Gijón. Una vez finalizada los asistentes ponían rumbo a la procesión, que abrían tres lustrosos ramos portados con esmero por Pelayo Moreno, Mateo Cueto, Jorge Fernández, Hugo Galán, Martín Hardt, Eloy Santiago Gago, Sergio Gancedo, Alex Alamán, David Rubio, Manuel Cueto, Eloy Gago y Jaime Díaz.

Justo detrás desfilaba un centenar de mozas luciendo el traje de llanisca y marcando el compás con tambor y panderetas. De las andas de la imagen se encargaban una docena de costaleros y, detrás de la misma, caminaban cientos de asistentes hasta la plaza del Hospital. Allí La Blanca se giró hacia sus fieles, despidiéndose hasta el año venidero antes de entrar en su capilla.

Por la tarde el testigo festivo lo recogía Lastres, con las fiestas de la Virgen del Buen Suceso, patrona del los marineros de la localidad. El Coro Marinero San Roque cantó la misa, en la que estuvieron representados los tres ejércitos. El momento más emotivo llegó de la mano del homenaje al Mareante Mayor, título que este año recayó sobre Quinto Cristóbal Roza, un hombre con una vida ligada a la mar. Como obsequio se llevó una réplica de una lancha artesana, obra de Luis Montoto González.

Y un año más tampoco faltaron a su cita en el lago Enol los miembros de la Federación de Actividades Subacuáticas del Principado de Asturias, que como es tradición hicieron emerger del fondo del mismo una imagen de la Santina en su día grande. Tras celebrarse una misa de campaña en su honor, los centenares de asistentes fueron testigos de nuevo de la maniobra para sumergirla de nuevo hasta el año próximo.

En Infiesto cientos de fieles arroparon también ayer a la Virgen de La Cueva en su festividad, marcada por la ceremonia religiosa oficiada a partir de las doce y media, seguida por la procesión y la sesión vermut. Al finalizar el párroco, Manuel García Velasco, quiso destacar con la entrega de varias medallas de plata a personas que han sobresalido por el apoyo a este rincón de peregrinación.

De esta forma, se homenajeó a dos vecinas, Lupe y María. También recibió el galardón el presidente de la Coral Polifónica, Tino Sierra. Y por último el mismo alcalde de Piloña, Iván Allende, recibió otra de estas medallas por el impulso que desde el Consistorio se ha dado al santuario. Por la tarde continuaron las actividades con la música folk del grupo Tuenda y con una animada verbena.