El Comercio

La carretera a los Lagos, otra vez colapsada

La carretera a los Lagos, otra vez colapsada por el tráfico
  • La alta afluencia de personas que han acudido a lo largo de la mañana a Covadonga han desbordado los accesos en el segundo día después del periodo de aplicación del Plan de Transporte

La carretera a los Lagos de Covadonga ha vuelto a cerrar al tráfico de forma intermitente este mediodía. Los accesos a este paraje se han visto desbordados por segundo día consecutivo por la intensa afluencia de personas que decidieron acudir con su vehículo.

La imagen de las colas para tratar de llegar al enclave se repite tras las complicaciones registradas ayer viernes al mediodía como consecuencia del final del periodo de aplicación del Plan de Transporte. Este servicio impide el paso a los vehículos particulares y regula el acceso con autobuses durante las horas centrales del día con el fin de evitar los atascos.

La gran afluencia de visitantes no sorprendió ayer ni a las personas que trabajan en este entorno ni a los negocios hosteleros allí asentados. Tampoco que se tuviese que cortar la carretera, algo que ya sucedió antes de la entrada en servicio del Plan de Transporte a mediados de julio. Pero el hecho de que no fuese algo sorprendente no hizo que el malestar de estos profesionales fuese menor. Y es que ayer eran muchas las personas que no entendían por qué no se había decidido regular el acceso a este paraje con autobuses, al menos, hasta la semana que viene, y esperar así al inicio del curso escolar en Asturias.

Los hosteleros del entorno de Covadonga lamentaban la imagen que causan estos atascos a las horas centrales del día, después de que se cortase el acceso a los Lagos, unas retenciones que se prolongaron durante más de una hora. «Pasa todos los años el día después de que acabe el Plan de Transportes», lamentaban desde el restaurante sidrería Covadonga. «De esta manera lo que se consigue es echar a la gente», añadían resignados. Por si fuera poco al caos circulatorio que se vivió en este lugar durante esas cerca de dos horas se sumó que en el Santuario se celebraba una boda, indicaban desde el restaurante El Peregrino, lo que generó aún más tráfico y más nervios.

Prueba de las retenciones que había solo entre la rotonda de Covadonga y el Repelao es que los vehículos de la empresa taxitur, que de media suelen tardar diez minutos en llegar desde Cangas de Onís al Real Sitio, ayer empleaban cerca de media hora en completar este mismo trayecto durante las horas centrales del día. «La cola es espectacular», aseguraban desde esta empresa.

«Todos los años lo mismo»

Pero si en Covadonga hubo atascos, en los Lagos la situación no fue distinta. El acceso a este paraje se cerró minutos después de las 11.30 horas, una vez se completaron las plazas para estacionar en los aparcamientos de Buferrera y La Tiese. Pero eso no impidió que los vehículos que ya estaban subiendo por la CO-4 llegasen hasta arriba. Al no haber sitio para dejar el coche los trabajadores del Parque Nacional tuvieron que detenerlos en la zona de Les Veleres, justo antes del lago Enol, e ir dándoles paso según se iban librando plazas en los aparcamientos de personas que abandonaban ya el lugar. En total fueron cerca de 200 los vehículos que tuvieron que esperar en Les Veleres hasta poder estacionar.

El comentario generalizado ayer entre las personas que trabajan en este paraje es que «parece claro que mucha gente espera a que acabe el Plan de Transporte para subir al día siguiente en sus coches, porque todos estos últimos años está pasando lo mismo». Además criticaban que no se hubiese prolongado el periodo de aplicación de este servicio en un verano como el actual, en el que se han batido récords de afluencia turística en el Oriente de Asturias. De hecho apuntaban que «si acompaña el tiempo va a ser habitual que haya que cerrar el acceso a los Lagos más días de este mes de septiembre, porque hoy (por ayer) estaba nublado por la mañana y aún así ha venido muchísima gente».