El Comercio

Los alcaldes esperan que el Plan de Picos no aumente el nivel de las restricciones

Sotres es uno de los pueblos de Cabrales que se encuentran dentro del territorio del Parque Nacional de los Picos de Europa.
Sotres es uno de los pueblos de Cabrales que se encuentran dentro del territorio del Parque Nacional de los Picos de Europa. / NEL ACEBAL
  • Confían en que el texto que regulará las actividades que se pueden realizar en este espacio favorezca el desarrollo social y económico del lugar

Esta semana se ha dado inicio en Santander al proceso de participación ciudadana para elaborar el nuevo Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) del Parque Nacional de los Picos de Europa, un documento que viene a dar un marco normativo a este espacio protegido después de que su predecesor aprobado en 2002 fuese suspendido por el Tribunal Supremo. Durante los últimos meses de este año se prevé realizar en Asturias una serie de reuniones para abordar temáticas como los usos ganaderos y tradicionales que se pueden desarrollar dentro del Parque Nacional de los Picos de Europa, los usos públicos y de turismo sostenible, las actividades deportivas y de ocio, el desarrollo socioeconómico de los municipios situados en el área de influencia de este espacio protegido, y la conservación medioambiental, las investigaciones y el seguimiento científico del parque.

A las reuniones se va a convocar a los agentes sociales, propietarios, ganaderos, empresas con intereses en el espacio protegido, empresarios turísticos y asociaciones conservacionistas, entre otros colectivos, además de a los representantes de los ayuntamientos del área de influencia del parque, que en el caso de Asturias son los de Amieva, Cangas de Onís, Onís Cabrales y las dos Peñamelleras.

Los alcaldes de estos municipios tienen ya una idea clara de las líneas maestras que esperan que recoja este nuevo PROG, aunque varios de ellos recuerdan que por encima de este documento está la última ley estatal de Parques Nacionales, aprobada en diciembre de 2014. Para el alcalde de Cangas de Onís, el popular José Manuel González, «es importante que en este documento tengamos todos cabida». Se refiere a que no imponga unas restricciones que «afecten a varios sectores de Cangas de Onís como puede ser el turístico, el empresarial, el del transporte o el ganadero». El regidor valora de forma positiva que se cuente con los ayuntamientos para elaborar este texto.

Defensa de la ganadería

En el vecino concejo de Onís su alcalde, el socialista José Manuel Abeledo, espera que el PRUG «regule las actividades que se pueden realizar en el parque con cierta permisividad, porque en la actualidad son muy restrictivos». Se refiere a cuestiones como la ganadería, «que fue la que mantuvo los Picos de Europa», y al ir perdiéndose también va desapareciendo el parque como era antes. Para el de Onís «el parque debe servir para generar actividad económica en los municipios que lo integramos y tenemos ahora un año por delante para que todos los sectores implicados expongan sus propuestas y las debatamos». «Nuestro papel como alcaldes es defender los intereses de nuestros vecinos y esperamos que el PRUG, que es un documento necesario, no sea más restrictivo, porque para eso es mejor marcharse del espacio protegido», señala el socialista.

Desde Cabrales confían en que este nuevo Plan de Picos sea «racional» y se elabore con «sentido común». Así lo apunta el alcalde de este concejo, el popular Francisco González, quien también valora que se vaya a tener en cuenta la opinión de los regidores en la elaboración de este documento porque son los dirigentes que están más cerca de la población. «Hay que combinar la conservación del parque con el desarrollo socioeconómico de los pueblos. No podemos limitar más la vida de la gente que vive en ellos, porque si lo hacen igual habrá que plantearse salir del parque», advierte.

El alcalde cabraliego confía en que este documento deje claro qué actividades se pueden realizar en el espacio protegido y fije unas normas para ello. Un ejemplo son las pruebas deportivas. «Queremos que sí se permitan, aunque sin abusar», señala. Otro ejemplo es la actividad ganadera. «Hay que favorecer que se mantenga y que la maleza no nos coma. Y para ello es posible que haya que realizar inversiones en este sentido», indica.

En Amieva su alcalde, Félix Fernández, no esconde su escepticismo respecto al futuro PRUG. «Que nadie espere una revolución. Es un documento importante, pero hay que tener en cuenta que por encima hay leyes nacionales y no se puede salir de ese marco», recalca. El regidor no espera grandes novedades en el texto y aguarda para conocer las aportaciones que quieren realizar al plan la sociedad civil y los colectivos ganaderos y turísticos, dos sectores que Fernández considera que hay que defender en este documento. «El PRUG debe buscar un equilibrio, que sea sostenible, respete la biodiversidad y se puedan desarrollar actividades turísticas en la zona», señala, y recuerda que en otros parques nacionales del país, incluso en el mismo de los Picos de Europa, «hay otros municipios próximos al espacio protegido que sacan un mayor aprovechamiento de él».

Autocrítica

Si hay un alcalde del Oriente que tiene experiencia en la elaboración de un PRUG ese es José Manuel Fernández, regidor de Peñamellera Baja. Él asistió a más de una veintena de reuniones para elaborar el que el Tribunal Supremo dejó en suspenso y considera preocupante que en estos años los dirigentes «no hayamos sido capaces de realizar un nuevo documento». En cuanto al texto en sí, «espero que se agilice su tramitación, que no dé lugar a ambigüedades y tengamos todos claro qué se puede hacer en el parque, tanto en temas como las carreras de montaña, como las batidas de lobos y las compensaciones por daños». También que se definan de forma clara el porcentaje de las ayudas al área del influencia a las que tiene derecho cada concejo. Fernández también se muestra favorable a que todos los espacios protegidos integrados en la Red de Parques Nacionales «tengan una gestión única» y que ésta recaiga sobre el Estado.

Si el de Peñamellera Baja es el alcalde con más experiencia en estas lides, el de la vecina Peñamellera Alta es un recién llegado. José Antonio Roque tiene claro que «lo que no nos gustaría es que el nuevo PRUG fuese más restrictivo».