El Comercio

Reanudan las obras de El Concilio, detenidas en julio por las molestias a los veraneantes

Las obras de El Concilio se reanudaron ayer tras mes y medio detenidas.
Las obras de El Concilio se reanudaron ayer tras mes y medio detenidas. / NEL ACEBAL
  • Los trabajos para construir un edificio residencial y un aparcamiento subterráneo generar importantes ruidos

Tal y como acordaron Ayuntamiento y empresa constructora, ayer se reanudaron las excavaciones en el solar de El Concilio, detenidas el pasado julio después de las quejas que los veraneantes les hicieron llegar a los empresarios turísticos del barrio de El Picu, junto al principal acceso a la playa de Santa Marina, pero también en la única entrada al puerto deportivo y a las plazas de aparcamiento situadas en la calle Coronel Bravo y las adyacentes.

Las obras generaron un importante malestar entre los turistas que estaban alojados en los apartamentos turísticos de este entorno por varios motivos. Y es que al ruido de las excavadoras, ya desde las ocho de la mañana, había que sumar el importante movimiento de camiones que requiere esta obra, unos trabajos que consisten en la construcción de un aparcamiento subterráneo de dos plantas y un edificio residencial en el lugar donde antiguamente se ubicó la tahona de Toraño.

El acuerdo alcanzado en julio entre el Ayuntamiento y la constructora fue posible gracias a la «buena voluntad» de la empresa, según apuntó entonces la alcaldesa riosellana, Charo Fernández Román. Durante este mes y medio se ha permitido a la compañía realizar obras de menor impacto, para no causar grandes molestias en plena temporada alta en Ribadesella.

Entre estas labores se incluían la colocación de la caseta de obras, el replanteo, la mejora del cierre o el acondicionamiento del terreno. El Ayuntamiento ya había traslado a la constructora que la fase más molesta de las obras no se debía desarrollar en plena temporada de verano, pero un malentendido con la subcontrata propició el inicio de las excavaciones, el movimiento de camiones y los consiguientes ruidos que generaron un notable malestar entre los veraneantes que habían alquilado apartamentos turísticos en esa zona.