El Comercio

El lobo mata varias cabezas de ganado en el concejo de Cangas de Onís

José Luis Alonso observa los restos de una de sus cabras.
José Luis Alonso observa los restos de una de sus cabras. / NEL ACEBAL
  • Los pastores encontraron los cuerpos de tres cabras y una oveja muerta en Intriago y varios animales siguen sin ser localizados

Este verano está siendo algo más tranquilo que los anteriores en lo que a los ataques del lobo a la cabaña ganadera del Oriente de Asturias se refiere. Aún así se siguen produciendo daños por la acción del cánido. Los últimos tuvieron lugar ayer en el término municipal de Cangas de Onís, en un lugar situado entre las zonas conocidas como Junfría y Pioru, en las inmediaciones de la localidad de Intriago.

El cánido mató a dos cabras, un cabrito y a una oveja del joven ganadero José Luis Alonso, además de tener otras tres cabezas desaparecidas de las que no encontró sus cadáveres para poder certificar con el guarda de la Consejería de Medio Rural los daños sufridos. Y eso que estuvo todo el día buscando a sus animales pese a las lluvias hasta que la noche se le echó encima. Pero él no fue el único ganadero que echaba en falta ayer a algunos de sus animales en esta zona del concejo cangués. Otro pastor del lugar también buscaba a varias de sus ovejas.

Alonso apuntaba ayer que en las últimas semanas el lobo está volviendo a tener una incidencia importante en la zona. De hecho este joven ganadero ha visto al cánido hasta en tres ocasiones recientemente a una distancia menor de 200 metros.

Entre los ganaderos existe la preocupación de que los ataque se sucedan durante estas próximas semanas vista la proximidad del lobo a sus rebaños. Además también lamentan las exigencias que les marca la Consejería para cobrar los daños ya que en lugares abruptos como son los montes del entorno de los Picos de Europa es difícil encontrar los cadáveres de sus reses, algunos de los cuales son desplazados por los buitres después de que el lobo haya acabado de comérselos.