El Comercio

Cien buitres matan a un ternero en Llanes

El cadáver del ternero en la linde de la finca, tras ser abatido por los buitres en El Mazucu.
El cadáver del ternero en la linde de la finca, tras ser abatido por los buitres en El Mazucu. / E. C.
  • El ataque, sobre un xato recién nacido, se producía ayer en la localidad de El Mazucu

  • Los lugareños aseguran que «están muertos de hambre y se alimentan del ganado que detectan débil o indefenso»

A mediodía de ayer, a cien metros de la localidad llanisca de El Mazucu, «una bandada de más de cien buitres atacaba a una vaca que acababa de parir y mataba al ternero recién nacido con tremendos picotazos en la cabeza y el lomo». Así narraba el incidente el vecino Óscar Amieva, que junto al joven Héctor Cuesta fue testigo presencial de la tremenda acometida desde el aire. Explicó Amieva que habían observado «una inusual concentración de buitres» en las praderías conocidas como el Catuxón, junto al río Chicu, y «nos temimos lo peor, que se disponían a devorar a algún animal». Fue Héctor Cuesta el primero en llegar a la finca y observar que «la vaca se había vuelto loca, embestía a la bandada buitres y se iba contra quien se pusiera por delante», comentaba Amieva. A duras penas, Cuesta consiguió arrastrar el xato muerto hasta la linde de la finca.

El dantesco espectáculo no terminaba con la recuperación del cadáver del ternero. «Al ser una zona honda y estrecha, los buitres no podían levantar el vuelo y se desplazaban a grandes zancadas hacia la parte superior de los prados para poder ganar altura». «Nunca había visto tantos buitres juntos ni tirarse tan abajo», detallaba Amieva.

La vaca, una Asturiana de la Montaña de nombre ‘Garbosa’, de ocho años, es propiedad de la Ganadería Alcoreda, con estabulación en la parroquia de Caldueño. La dueña de la ganadería explicaba en la tarde de ayer que «nunca había visto que los buitres atacaran a un animal vivo por esta zona, pero no me extraña que haya llegado a ocurrir porque no tienen comida, están muertos de hambre, y por estos lugares ya no quedan ovejas o cabras, que suelen ser presas más fáciles». Y fijaba el precio del ternero muerto en «300 euros», aunque precisaba que los últimos tres xatos paridos por ‘Garbosa’ fueron vendidos para sementales, «a 1.000 euros, cada uno».

Con la muerte del ternero por el asalto de los buitres no se acaban las penalidades para la propietaria de la Ganadería Alcoreda. «Ahora tengo que dar vueltas, perder tiempo y gastar dinero. El seguro cubre la muerte en el parto pero no como consecuencia del ataque de los buitres. Además, tendré que dar aviso a la Consejería de Agroganadería y llamar al camión de Proygrasa para que venga a retirar el cadáver».

Al conocer los pormenores de la embestida al ganado vivo por parte de las aves rapaces de cabeza pelada y cuello largo, varios vecinos de El Mazucu comentaban que «hay demasiados buitres y tienen hambre. Además, aunque son carroñeros, ahora no encuentran otra alternativa que alimentarse del ganado que detectan débil o indefenso». Y solicitaban, «como se ha hecho siempre», que habiliten comederos donde se puedan depositar los animales muertos.

De hecho, en la zona de la peña de Llabres, próxima a El Mazucu, hubo hasta hace años un comedero para buitres. Pero los problemas para seguir manteniéndolo surgieron a principios del siglo XXI, al saltar las alarmas por las vacas locas y establecerse normas muy restrictivas al valorar que la seguridad alimentaria era lo primero.

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