El Comercio

Educación se olvida de las escuelas de Llanes en su partida para mejoras

La escuela de La Borbolla se cerró el pasado año para ser arreglada y aún no han empezado las obras.
La escuela de La Borbolla se cerró el pasado año para ser arreglada y aún no han empezado las obras. / E. C.
  • En su programa de obras para 18 concejos solo se incluye una actuación en el instituto de Ribadesella y no hay ni un euro para los 14 colegios llaniscos que precisan una intervención

Hace unas jornadas la Consejería de Educación anunció que durante este mes de septiembre había destinado 800.000 euros a realizar diferentes obras de mejora y mantenimiento en treinta centros de la región asentados en dieciocho municipios. Unos trabajos muy necesarios pero que apenas afectaron a los centros del Oriente. Solo se ha beneficiado de esta partida el Instituto Avelina Cerra de Ribadesella, donde se han realizado obras de reforma del gimnasio, y llama la atención que no se hayan atendido las demás necesidades de mejora de centros educativos existentes en el ala Este de la región.

Un ejemplo es el concejo de Llanes. La edil de Educación, Marisa Elviro, ha trasladado a la Consejería las necesidades en lo que a obras de reforma se refiere en los centros educativos, unas carencias que no son nuevas, sino que son consecuencia de años sin que se acometiese las actuaciones precisas. La respuesta de la Administración regional ha sido ignorarlas, como se ve en el hecho de que ninguno de la quincena de edificios con necesidades de mejora haya sido incluido en el listado de la Consejería.

El Ayuntamiento cuenta con un informe en el que se detallan las obras que se precisan en cada uno de los centros llaniscos. Ante el desinterés regional -pese a los encuentros mantenidos por la edil llanisca en la sede de la Consejería- está siendo el Ayuntamiento, con fondos propios, el que está acometiendo algunas de estas obras necesarias. Un ejemplo es el colegio de Cue. Este edificio fue construido en los primeros años del siglo XX y requería la renovación de varios elementos como la cubierta, muy deteriorada y que registra filtraciones, la carpintería, el termo para dotar al colegio de agua caliente o la pintura exterior. Además se aconsejaba en el informe municipal sustituir el pavimento cerámico de la zona trasera del aula por tarima flotante para poder utilizarla como clase para los desdobles. Las obras propuestas se estaban cifradas en 30.826 euros.

Lo que está haciendo allí el Ayuntamiento llanisco, a través de las concejalías de Educación y Obras, es colocar una pared de pladur para reducir las humedades que afectan el centro, además de asegurar el tejado y los ventanales, ya que no cuenta con fondos para sustituirlos.

Falta de espacio

En otros centros como el de Pendueles se están realizando labores de limpieza y poda de la vegetación. En el Peña Tú se han instalado espalderas y aparatos de psicomotricidad. Queda por dar solución al problema existente en la escuela de Villanueva de Pría, que se ha quedado demasiado pequeña -no hay posibilidad de realizar desdobles de las clases- para acoger al creciente número de alumnos que tiene cada año (se está valorando su traslado a Piñeres); así como también para la de Poo, donde se pide a la Consejería de Cultura que ante también el aumento de alumnos permita el uso del anexo salón de exposiciones del Centro de Arte, que ahora no se utiliza para usos educativos, al menos hasta que baje el número de alumnos en este colegio rural.

El montante total de las obras que precisan los catorce centros escolares de Llanes que figuran en el informe del Ayuntamiento sería de 369.204 euros, según la valoración de los técnicos municipales. El colegio que presenta un peor estado es el de La Borbolla. De hecho los problemas estructurales que afectan al inmueble llevaron al Ayuntamiento a trasladar a los alumnos ya durante la primera mitad del pasado curso escolar al telecentro de la localidad, donde siguen en la actualidad.

En las aulas se llegaron a colocar pilares de madera para garantizar la estabilidad del techo y pocos días después del traslado una parte del techo se desprendió sobre la mesa de la profesora.

El equipo docente del centro y los padres denunciaron el estado de un inmueble en el que durante 60 años de uso apenas se habían realizado pequeñas obras de mantenimiento. Desde el Ayuntamiento se estima que requiere una actuación integral que implicaría la renovación de la cubierta del edificio y del entramado de madera horizontal del techo de la planta baja. También se aconseja una renovación importante de las instalaciones del edificio y la adecuación de las viviendas de la primera planta del inmueble donde se encuentra la escuela. La inversión que precisa está valorada en 183.103 euros y sin ayuda regional es a día de hoy inviable para el Ayuntamiento llanisco.

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