El Comercio

Un pino crece desde hace años en la cubierta de la iglesia.
Un pino crece desde hace años en la cubierta de la iglesia. / NEL ACEBAL

«No podemos tolerar actos de dominio»

  • Llanes rechazó la petición de arreglar San Antolín porque se atribuyeron su propiedad

  • El Ayuntamiento asegura que el templo pertenece al Estado, aunque éste no lo haya asumido, pese a que el terreno donde se ubica sea privado

El Ayuntamiento de Llanes no tiene nada en contra de que se intente arreglar el tejado del monasterio de San Antolín. Más bien todo lo contrario. Estaría encantado de que se pudiese mejorar la cubierta de este templo del siglo XIII. Pero aunque es deseo de la Administración local que el templo se restaure, se ha visto obligado a rechazar la petición realizada por los dueños de la finca donde se asienta este edificio catalogado como Monumento Nacional por el Estado y como Bien de Interés Cultural por el Principado. El motivo: en la solicitud para obtener la licencia de obras los interesados se identificaban como propietarios de la iglesia, pese a que en el Registro de la Propiedad se establece que el edificio pertenece del Estado desde 1870.

«El problema en este caso no es que alguien de manera altruista quiera intervenir en el tejado de San Antolín, que es algo para lo que sería necesario además la autorización de Patrimonio Cultural al tratarse de un BIC. Es que han solicitado la licencia al Ayuntamiento como si fuesen los propietarios del templo cuando no es así», explicaba ayer la edil de Cultura llanisca, Marisa Elviro, quien detallaba que el Consistorio no puede otorgar este permiso porque, de hacerlo, estaría incurriendo en un acto de consentimiento al dar por bueno que los dueños de la finca que han solicitado la autorización son, a su vez, dueños de la iglesia, como ellos afirman que figura en el Catastro «mientras no se reclame la titularidad por parte del Estado», dicen.

Elviro insiste en que es el registro de la propiedad el que determina quién es el titular del bien, y éste dice que es del Estado. «Estamos intentado que se reabra el expediente para que el Estado lo asuma», apuntaba ayer la edil. Y como muestra de que se trata de un bien de titularidad pública recordaba que las actuaciones de restauración que se han hecho en el pasado han sido a cargo del Gobierno central y del Principado de Asturias. «Lo que no podemos es tolerar actos de dominio. El Ayuntamiento no puede dar esta licencia porque se ha solicitado en calidad de propietario», especificaba.

La edil incide en que los dueños de la finca que se identifican en la solicitud de licencia como propietarios del templo, deben demostrar que lo han adquirido al Estado. Mientras no lo hagan es el Gobierno central su dueño, tal y como figura en el Registro de la Propiedad desde 1870. En cuanto a las causas por las que en documentos como los del Catastro pueden figurar estos particulares como dueños de San Antolín, Elviro apunta a que se puede deber a una confusión al ser estas personas también dueños de la finca y de algunos de los edificios anexos a la iglesia e identificarse en algunos documentos todo el conjunto bajo el nombre de monasterio de San Antolín.

Desde el Ayuntamiento muestran su disposición a entablar un diálogo con los propietarios de la finca para trabajar juntos con el fin de aclarar cualquier aspecto sobre la titularidad del templo y también respecto a la servidumbre de paso que le corresponde a San Antolín al tratarse de un BIC.

Desde la propiedad de la finca indicaban el jueves a este diario que, en su opinión, el tejado precisa una limpieza y retirada de la maleza. «Si la cuestión es tener el monasterio acondicionado y cuidado, ¿qué más da quien lo haga?», se preguntan.