El Comercio

Cangas aspira a convertirse en un nuevo destino turístico para moteros

El Rey Pelayo, subido en 'Pelayina', protagonizó ayer el acto de inauguración de esta moto.
El Rey Pelayo, subido en 'Pelayina', protagonizó ayer el acto de inauguración de esta moto. / Nel Acebal
  • La localidad acogió ayer el acto de inauguración de la motocicleta que se ha convertido en un reclamo fotográfico

Visto el éxito de concentraciones como la Travespera y la gran cantidad de itinerarios sinuosos en los que las curvas son las grandes protagonistas Cangas de Onís podría convertirse en un nuevo destino turístico para los moteros. Al menos así lo cosidera Silfredo Torrado, impulsor de la reunión de vespas que este fin de semana ha reunido a cerca de 300 montura y creador de ‘Pelayina’, la moto de piedra que ayer fue inaugurada por un singular personaje, el Rey Pelayo recreado por ‘Celso el de la Sifonería’.

Y es que esta estructura de 2.500 kilos de peso tiene un doble objetivo: por un lado servir de reclamo para que los moteros que pasen por la localidad paren en ella y se hagan una fotografía, y al parar aprovechen para conocerla, comer y realizar gasto en los diferentes establecimientos que pueblan la ciudad; y el segundo objetivo es situar a Cangas de Onís como el punto de partida para numerosas rutas por carretera que harán las delicias de los aficionados a la moto.

En la base de esta peculiar moto se ha inscrito una leyenda que dice así: «Aquí comienza un paraíso de curvas». Y las curvas son precisamente uno de los aspectos que buscan los moteros cuando salen a realizar rutas, apuntaba ayer Silfredo Torrado, diseñador de una pieza construida en piedra caliza, arenisca y cantos rodados de río, con chasis de acero y en cuya realización han participado Talleres Cardín y el maestro del hierro Pereira.

Pero volviendo al acto de inauguración celebrado ayer, no podía haber un personaje mejor para protagonizar este hecho: el mismísimo Rey Pelayo, encarnado por el popular Celso Fernández Sangrador, ‘Celso el de la Sifonería’. El propio monarca bautizó a esta montura con el nombre de la ‘Pelayina’. Y como él mismo afirmaba, «quien mejor que el primer rey de España» para realizar la puesta de largo de esta peculiar montura. «El paraíso podemos conocerlo viajando en esta monto con nuestra imaginación. ¡Y que dentro de mil años siga existiendo!», gritaba un reencarnado Pelayo, espada en mano y subido en la moto, para después comenzar a cantar el himno de Asturias, al que se sumaron las decenas de personas que asistieron al acto de inauguración.

Por muchos años

En cuanto al futuro emplazamiento de esta singular moto a la que no para de subirse gente para sacarse fotografías –ese era también uno de los propósitos de sus creadores–, Silfredo Torrado indicaba ayer que «de momento va a ir a la zona de la estación de autobuses», aunque no descarta que más adelante se le busque otra ubicación. Torrado destaca que esta motocicleta está ideada para que dure muchos años y se suban en ella miles de personas. Por eso la ha creado con una estructura sólida capaz de resistir los avatares del tiempo.

Y gustar, es evidente que gusta. Tanto vecinos como visitantes se suben en ella para hacerse fotos. Torrado incluso asegura que en la semana que lleva en la plaza Camila Beceña ha rivalizado con el Puente Romano en cuanto a ser el elemento de Cangas de Onís con el que más instantáneas se ha sacado la gente.