El Comercio

El bambú japonés invade el Sella

La 'Reynoutria japonica' crece en el Oriente en las riberas de los ríos Sella y Piloña, y también está presente en el Nalón y el Narcea.
La 'Reynoutria japonica' crece en el Oriente en las riberas de los ríos Sella y Piloña, y también está presente en el Nalón y el Narcea. / NEL ACEBAL
  • Llegó a España en 1974 del país del sol naciente y primero se le dio un uso forrajero para más tarde ser utilizada en la ornamentación

  • La 'Reynoutria japonica' está también muy extendida por la ribera del río Piloña

La 'Cortaderia selloana', denominada de forma común como plumero de la pampa, es la planta invasora más conocida en los últimos tiempos en Asturias, tanto por su gran proliferación en el entorno de las principales vías de comunicación de la región, como por su estética. Pero no es la única. La 'Reynoutria japonica' es otra especie que preocupa, y mucho, a la Administración regional por su extensión por las riberas de los ríos Piloña y Sella, aunque también está presente en el Narcea y el Nalón.

Esta planta también llamada bambú japonés, aunque estéticamente en nada se parece al bambú tradicional, llegó a España desde el país del sol naciente en 1974. Se introdujo para darle un uso forrajero y melífero en sus inicios. Más tarde ya se utilizó para la ornamentación de jardines y otros espacios verdes. En la actualidad «se está convirtiendo en un verdadero problema para los ecosistemas fluviales y terrestres de la región», apunta Manuel Calvo, director general de Recursos Naturales de la Consejería de Desarrollo Rural.

Uno de los inconvenientes que tiene esta especie es su facilidad para expandirse. Se reproduce por esquejes, así que cortarla es el peor tratamiento que se puede aplicar contra ella porque, no solo no acaba con la planta, sino que la extiende. Esto es lo que sucede en los ríos. Las crecidas las rompe, arrastra las partes rotas aguas abajo hasta que alcanzan un claro en la orilla más abajo. Allí enraízan y crecen, siempre que haya una importante presencia de luz en ese espacio, algo que necesitan estas plantas para desarrollarse. Es precisamente esa manera de reproducirse la que ha facilitado su expansión por el río Piloña, primero, y después por el Sella, donde su presencia es todavía menor pero, si no se impulsan acciones concretas, irá a más en los próximos años.

Manuel Calvo considera que, debido a la proliferación que está teniendo esta y otras especies invasora en el Oriente de Asturias y en el conjunto de la región, es «necesario reunirse todas las administraciones implicadas» para atajar el problema. Y aquí emplaza al Ministerio de Fomento, a Carreteras, a Adif y al Principado, porque esta planta crece en el ámbito de los ríos, cuya gestión corresponde a la Confederación Hidrográfica del Cantábrico pero en los que hay otras administraciones implicadas.

Según explica el director general de Recursos Naturales del Principado de Asturias, la mejor manera para luchar contra el bambú japonés es utilizar herbicidas sistémicos de traslocaciones que ataquen directamente a la raíz de la planta. Deben ser tratamientos que se apliquen de forma muy localizada y cuando se den varias jornadas seguidas sin lluvias.

Pero esta no es la única especie invasora vegetal, junto al plumero de la Pampa, que preocupa en el Oriente de Asturias. Están también la 'Acacia dealbata', la 'Acacia melanoxylon', la 'Crocosmia crocosmiflora', la 'Carpobrutus' y al 'Buddleja Daviddi', por citar solo algunas. Esta última tiene su origen en China y fue introducida en España a mediados del siglo XX con fines ornamentales, como también sucedió con una parte importante de ellas. El director general de Recursos Naturales señala que, en cuanto a estas plantas foráneas, «la globalización está creando un efecto negativo, porque a mayor número de especies invasoras disminuye la biodiversidad» en la región.