El Comercio

Más estudios para los Picos

El inicio de la reunión de ayer en Benia para debatir sobre el futuro Plan Rector de Uso.
El inicio de la reunión de ayer en Benia para debatir sobre el futuro Plan Rector de Uso. / NEL ACEBAL
  • Los agentes sociales vinculados al área protegida echan de menos una mayor regulación, piden cambios en la gestión y reivindican los usos tradicionales

  • Benia fue sede del inicio del proceso participativo previo al Plan Rector de Uso y Gestión

Vecinos, ganaderos, alcaldes, empresarios turísticos, organizadores de eventos deportivos, técnicos y colectivos conservacionistas se reunieron ayer en Benia de Onís para dar comienzo al proceso de participación pública previo a la elaboración del Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) del Parque Nacional de los Picos de Europa. En grupos de trabajo, los asistentes al primer encuentro fueron invitados a participar en la redacción de la nueva hoja de ruta para la gestión.

La intención es que el papel que jueguen los agentes sociales con vinculación al área de influencia socioeconómica sea amplio y generalizado, ya que según se explicó «se tendrán en cuenta todas las propuestas y valoraciones que se presenten dentro de este proceso participativo».

La presentación corrió a cargo del director general de Recursos Naturales, Manuel Calvo, que estuvo apoyado por el director del Parque en su vertiente asturiana, Rodrigo Suárez Robledano. El representante regional subrayó que el objetivo de esta y las próximas reuniones que se llevarán a cabo en torno al nuevo proceso es «conseguir una redacción participativa del nuevo plan, escuchando las opiniones de la población». Robledano, por su parte, insistió en que «la Dirección del Parque es aquí es una más», explicando que no se va a imponer nada sino que se espera llegar a acuerdos y consensos a través de la vinculación de los habitantes y los colectivos y organizaciones con los Picos de Europa.

Y para no perder más tiempo, tras plantear los pasos que se seguirán en esta etapa y los objetivos que se persiguen con la elaboración del nuevo PRUG, se dividió a los asistentes en cuatro grupos de debate. Los grandes bloques temáticos en los que se va a dividir el proceso son cinco: usos ganaderos y usos tradicionales; actividades deportivas y de ocio; uso público y turismo sostenible; desarrollo socioeconómico; y conservación y seguimiento. Cinco bloques con mucho peso por separado pero que se entrelazan sin remedio pues, tal y cómo concluyeron la mayoría de los participantes en la actividad, para llegar a cualquier conclusión dentro de todos estos campos «se necesitan estudios». «Analizar las posibilidades, los posibles daños, los impactos de cada actividad por separado y las vías de conservación», expusieron.

Estudios y «reglamentación», reclamaron los presentes con vinculación con las pruebas deportivas que afloran en el área protegida. «El límite para las pruebas deportivas debe estar en el daño o el impacto y, si éste no se conoce, difícilmente se puede imponer». Y es que, a pesar de que los críticos hablaban de que «tanto con el turismo como con las competiciones o la ganadería, lo que se quiere es hacer negocio con un área protegida», hubo quien rebatió argumentando que «el Parque y su uso son públicos, nadie intenta comercializarlo, solo se busca disfrutar de él».

El lobo

¿El tema con mayor controversia? El lobo. Mientras la vertiente ganadera solicitaba la inclusión urgente de controles cinegéticos, los conservacionistas apostaban por compensar las cargas ganaderas. Una propuesta también muy repetida por los participantes en la sesión de ayer fue la necesidad de recuperar el ganado ovino y caprino, cuyo número de cabezas ha descendido ampliamente en los últimos años.

«Si el Parque Nacional de los Picos ha llegado a ser lo que es, fue por las prácticas ancestrales y tradicionales de los que habitaron estas tierras durante siglos», se llegó a plantear solicitando que «el uso tradicional tenga el mismo peso que cualquier otro». El acceso de visitantes y su regulación con planes de transporte también se debatió, llegando a la conclusión de que «tanto el acceso en autobús como en funicular o teleférico deberían tener una repercusión económica en los territorios». Entre otras cuestiones, la demora en la concesión de ayudas al área de influencia también fue un punto criticado.

Los presentes quedaron emplazados para las siguientes reuniones, que consistirán en mesas temáticas en las que se profundizará en todos los asuntos llevados a debate.