El Comercio

Las playas de Ribadesella recibieron 150.000 bañistas durante el pasado verano

La playa de Santa Marina, abarrotada un día de este verano.
La playa de Santa Marina, abarrotada un día de este verano. / E. C.
  • El 57% de los usuarios eligieron el arenal de Santa Marina, mientras que el 42% optó por el de Vega. El 1% restante se decantó por La Atalaya

La afluencia de personas a las playas de Ribadesella durante el verano de 2016 ha rondado los 150.000 bañistas, algunos mas que en el verano anterior. Según los datos aportados por el Servicio de Salvamento, la playa de Santa Marina, con 85.640 usuarios, concentró el 57% del total. La playa de Vega, con 63.218 personas, acaparó la atención del 42%. La Atalaya representó el uno por ciento restante ya que en ella solo se contabiliza la afluencia de los fines de semana y festivos de julio y agosto.

La empresa que gestiona el servicio detectó un cambio de tendencia en el comportamiento de los usuarios. Por ejemplo, el pico de afluencia en la playa de Vega se retrasó hasta la segunda quincena de agosto. Y el máximo de afluencia en la playa de Santa Marina, no se localizó durante el fin de semana de Piraguas, como era costumbre, si no que se retrasó al fin de semana siguiente. Esta circunstancia tuvo que ver con el estado meteorológico, mucho mejor en la fase final del verano. En total, durante todo el período estival se contabilizaron 38 días de sol y 17 con nubes y claros. Otras 24 jornadas fueron de cielo cubierto y la lluvia hizo acto de presencia en otras catorce fechas. En Vega hubo 17 días con bandera roja y en Santa Marina solo siete.

Durante la temporada de baños, comprendida entre el 16 de junio y el 16 de septiembre, se realizaron 503 intervenciones. El 49% se concentraron en el mes de agosto y el 31% en el mes de julio. Del total de las incidencias, tan solo un 3,2% fueron de carácter grave, computando en este apartado 9 rescates con socorrista, 4 con embarcación y tres traslados en ambulancia a hospitales de referencia. El resto de incidencias se corresponden con atenciones habituales en la playa. Entre ellas, destacaron por su frecuencia, las heridas y contusiones (236), las picaduras de pez escorpión (196) y las lesiones por animales terrestres (25). El 80% de las incidencias tuvieron lugar en la playa de Santa Marina.

Este último verano también destacó por el ruido mediático generado, el afloramiento de restos de tratamiento de minerales en la zona de los colectores de la playa de Vega o la llegada a la línea de costa de organismos como Salpas y Medusas que generaron cierta alarma entre los usuarios. En ambos casos, no representaron ningún riesgo para el ser humano ya que carecían de células urticantes y no representaban ningún otro peligro potencial. El servicio de salvamento se limitó a trasladar la información oportuna a los usuarios que se interesaron por la presencia de estos seres vivos y mantener puntualmente informado tanto al SEPA como al Ayuntamiento, estableciéndose canales de comunicación al respecto y estableciéndose las estrategias de seguimiento pertinentes.