El Comercio

Micología con seguridad

Asistentes a la charla de la Asociación Piloñesa de Micología.
Asistentes a la charla de la Asociación Piloñesa de Micología. / E. C.
  • La asociación que reúne a los aficionados a las setas en Piloña advierte de los riesgos de ingerir ejemplares tóxicos

A falta de dos semanas para el arranque de una nueva edición de las Jornadas Micológicas de Piloña, la Asociación Piloñesa de Micología ha querido advertir sobre los graves problemas de salud, incluso con resultados mortales, que la manipulación y la ingesta de setas puede causar.

El pasado viernes dos de los responsables del colectivo, Pablo Prida y Germán Rodríguez Noriega, ofrecieron una charla en la Casa de Cultura Marqués de Vistalegre, en la que explicaron diferentes aspectos entorno a la intoxicación micológica y los hongos más peligrosos. Para esta charla, se apoyaron en una proyección audiovisual y mostraron algunos ejemplares reales que pueden resultar peligrosos.

La primera y fundamental idea es que «si no estáis seguros de algunas setas, no las comáis», señala Pablo Prida. Los responsables del colectivo advierten que no siempre es fácil reconocer una determinada especie micológica, aunque uno tenga ciertas nociones.

«En algunos casos algo tan simple como que un llimaz pueda haber comido parte de la seta, ya cambia su forma y nos puede confundir», recuerda Prida.

En este sentido, Germán Rodríguez-Noriega también advierte que un hongo tan peligroso como la Amanita Phalloides, «también se puede confundir con alguna especie comestible», y en esta situación, no es extraño que alguien con poca experiencia «la pueda añadir al cesto junto con otras, cocinarlas y comérsela, con lo que te encuentras que a los dos días puedes estar en la UVI esperando un trasplante de hígado o en Ferreros», relata en referencia al lugar donde se ubica el cementerio de Infiesto.

Estos dos expertos también advierten sobre la tentación que tienen algunas personas de utilizar las setas como agentes alucinógenos. En este caso, también hay malas noticias, puesto que los resultados pueden ser mucho más graves que un simple «viaje» o «colocón», «quizás se convierta en un viaje sin retorno». Prida recuerda que «las setas son para disfrutarlas en el monte o en la mesa, en un buen plato, no para andar haciendo tonterías».

También señalaron que las intoxicaciones pueden ser de incubación corta o larga, siendo esta última la que suele ofrecer un cuadro clínico más grave, incluso mortal.

Los síntomas de una intoxicación son variados, pasando por dolores abdominales, nauseas, hipersudoración, lagrimeo, bradicardia, taquicardia o vasodilatación, entre otras.

En el caso de los períodos de incubación largos, el período puede ir desde los dos a los doce días, «con lo que el proceso puede llevar a un cuadro renal o hepático y la muerte».

De forma general, desde el colectivo piden tener especial precaución con los boletus de sombrero claro. Otras especies que pueden ser muy peligrosas son la 'Amanita Pantherina' y la 'Amanita Muscaria', los boletus Satanás y 'Calopus', el 'Agáricus Xantoderma' o el 'Entoloma Lividum'.

El concejo de Piloña es un territorio muy propicio para la recolección de setas y todos los años ofrece, al menos, entre doscientas y trescientas especies diferentes. Conocerlas resulta fundamental para poder disfrutar de esta afición de una manera sana. Ante cualquier duda es preferible ponerse en contacto con los responsables de un colectivo como la asociación piloñesa, donde estarán encantados de evitar cualquier riesgo a los amantes de estos frutos de prados y bosques.