El Comercio

Llanes confía en poder abrir hoy de forma íntegra la calle Manuel Cue

Los operarios proyectan poliuretano para proteger la pared.
Los operarios proyectan poliuretano para proteger la pared. / J. LLACA
  • En la jornada de ayer se procedió a proteger la estructura dañada de las lluvias y esta mañana se iniciará la instalación del andamio de seguridad

A lo largo del día de hoy el Ayuntamiento de Llanes confía en poder abrir de nuevo de forma íntegra la calle Manuel Cue, afectada desde el pasado jueves por el desprendimiento de parte de un edificio. Así lo indicó ayer el propio Consistorio a través de un comunicado de prensa en el que anunciaba que a las 8 horas de hoy una empresa especializada se encargará de colocar la estructura de los andamios de protección que permitirán recuperar el tránsito de peatones por el extremo final de la calle Manuel Cue sin que exista riesgo para su seguridad.

Desde el Ayuntamiento también se indicó que a lo largo de la tarde de ayer se proyectó poliuretano sobre las paredes de la parte superior del edificio situado en el número 15 de esta calle, que fue el que sufrió el desprendimiento. En el anexo, el número 13, se ha cubierto con toldos toda la superficie de la cubierta dañada. Y es que el tejado de este inmueble de menor altura fue el que recibió el primer impacto de la pared que se vino abajo y que después acabó cayendo una parte de ella a la vía pública.

Obras de consolidación

La previsión del Consistorio llanisco es dar por concluida la actuación de la Administración municipal con la colocación del andamio de protección. A partir de entonces debe ser la propiedad del edificio la que se encargue de acometer las obras de consolidación del mismo. Se trata de unos trabajos necesarios ya que como se apuntó desde el Ayuntamiento estos días, la parte superior del inmueble presenta una serie de grietas y fisuras que denotan un mal estado estructural. De hecho el sábado estaba previsto comenzar a retirar los cascotes del derrumbe del jueves y los operarios contratados por el Ayuntamiento tuvieron que dedicar buena parte de la jornada a apuntalar la construcción para asegurarse que no se producía un nuevo derrumbe.