El Comercio

Cangas de Onís realizará controles diarios a los chiringuitos ilegales del Sella

Uno de los registros realizados por los agentes de la Policía Local de Cangas este último verano.
Uno de los registros realizados por los agentes de la Policía Local de Cangas este último verano. / E.C.
  • El alcalde anuncia que en el 2017 se diseñará un plan entre todas las partes implicadas para tomar medidas y evitar los negocios irregulares

Los Ayuntamientos de Cangas de Onís y Parres, Guardia Civil , Confederación Hidrográfica del Norte (CHC) y Principado harán todo lo posible por intentar acabar con los chiringuitos ilegales que se sitúan en la orilla del río Sella durante la temporada estival. La solución que barajan pasa por realizar controles «a diario» en la zona y cerrar aquellos establecimientos de venta de comida y bebida que no posean licencia para este fin.

Así lo anunció ayer a EL COMERCIO el alcalde de Cangas de Onís, José Manuel González tras una reunión mantenida con las distintas administraciones y CHC. «Desde la Confederación no pueden hacer nada porque los procesos son lentos y podemos multarles pero se vuelven a poner», dijo. En su opinión, es un tema de «complicada solución» pero que hay que atajar de cara al 2017 porque «no podemos dar esa imagen, hay que tomar determinaciones». Lo que plantean ahora todos los responsables institucionales es el desarrollo de un plan con una serie de reuniones fijadas para el 2017, antes de que comience la temporada de canoas por el río. De esta forma, esperan sentar las bases de las actuaciones y el control que van a llevar a cabo durante el verano.

José Manuel González lamentó la situación actual porque «desde el Ayuntamiento solo no tenemos capacidad para realizar esas inspecciones. Si tenemos que llevar policías locales al Sella dejamos Cangas sin control de tráfico y tampoco es bueno». La organización y composición de ese dispositivo de control que desarrollará las inspecciones será otro de los asuntos que se tratarán de regular.

El primer edil cangués se mostró preocupado por este asunto al igual que también lo está su homólogo parragués, Emilio García, quien consideró que el descenso del Sella en canoa se está desbordando y apostó por mantener sólo aquellos chiringuitos que tienen licencia. En Parres, según indicó el alcalde, los agentes de la Policía Local tienen orden de hacer un control diario en la orilla del río. Por este motivo, es necesario una coordinación de efectivos. García Longo también es partidario de sacar a concurso la explotación de los chiringuitos para que se cumpla adecuadamente con la legislación.

Este verano, los agentes clausuraron en numerosas ocasiones los negocios ilegales pero, según el alcalde de Cangas de Onís, «cuando estábamos en uno los propios clientes de las canoas eran los que avisaban a los establecimientos pirata que se encontraban más abajo y cuando llegábamos nosotros nos encontrábamos con el mobiliario y el género abandonado y ni rastro de ellos». A pesar de ser advertidos, e incluso sancionados, los hosteleros ilegales sin licencia omitían las órdenes y seguían ocupando las orillas del Sella en los días posteriores ocupando