El Comercio

El inspector de la Policía Local Miguel Gómez López.
El inspector de la Policía Local Miguel Gómez López. / NEL ACEBAL

La investigación contra el inspector de la Policía Local de Llanes puede durar seis meses

  • Es el plazo máximo que permite la normativa, la cual también estipula que debe ser un cargo de la Policía Nacional quien instruya el proceso

El Ayuntamiento de Llanes se ha dirigido ya a la Delegación del Gobierno en Asturias para solicitar que un integrante de la Policía Nacional capacitado para ello se haga cargo de la investigación puesta en marcha contra el inspector de la Policía Local de Llanes por un presunto «mal funcionamiento del servicio». La instrucción de este proceso puede durar, según apuntaba ayer el alcalde de Llanes, Enrique Riestra, hasta un máximo de seis meses, en base a los plazos que establece la normativa para este tipo de procedimientos.

En cuanto a la investigación abierta contra el agente, éste sí puede ser instruido por personal del propio ayuntamiento, añadía ayer el regidor llanisco.

El Ayuntamiento comunicó el lunes que suspendía provisionalmente de sus funciones tanto al inspector como a su subordinado, a este último por presunta «desobediencia jerárquica». La medida busca evitar conflictos como el que tuvo lugar entre estas dos personas hace dos semanas cuando el agente amenazó supuestamente de muerte a su superior y éste acudió al juzgado a denunciar los hechos, además de dar parte de lo sucedido al Ayuntamiento de Llanes.

Desde la Alcaldía se considera que al estar estas dos personas apartadas de sus funciones y, por lo tanto, no acudir a sus puestos de trabajo, no deberían volver a producirse situaciones como la que tuvo lugar hace dos semanas.

Lo que no se ha hecho, apuntaba también el alcalde, es aplicar ninguna sanción a los dos implicados en esta disputa. Riestra indicaba que al inspector tampoco se le ha retirado el arma, medida que sí se tomó con el agente hace dos semanas tras el conflicto que protagonizó con su superior en este cuerpo policial.

El alcalde también recalcó que, pese a la apertura de esta investigación y a que tanto el jefe de la Policía Local como uno de los miembros de la plantilla han sido apartados de sus funciones, el servicio que desempeña este cuerpo de seguridad en el concejo de Llanes «se va a seguir prestando con normalidad», por lo que no se debería ver afectado por esta situación.

Presuntas irregularidades

Tras el conflicto surgido hace dos semanas el pasado 3 de octubre varios policías locales y representantes de los sindicatos Usipa y Sipla presentaron en el registro municipal del Ayuntamiento una denuncia contra el inspector de la Policía Local en las que se indicaban una serie de presuntas irregularidades como son la falta de un inventario sobre necesidades en materia de uniformes, la ausencia de las dos prácticas anuales de tiro reglamentarias o el que enviase a un solo agente a cubrir turnos enteros en Llanes y en Posada.

También acusaban al jefe policial de acoso laboral, algo que recalcaron el día siguiente los representantes de estos dos sindicatos en rueda de prensa. Aquella jornada aseguraron que había agentes del cuerpo que estaban valorando entregar el arma «por miedo a que suceda una desgracia» dada la «situación insostenible» que se vive en el cuerpo.

El inspector, por su parte, afirmó que el único acoso que percibe en la Policía Local es el que dice sufrir el su él por parte de algunos agentes.