El Comercio

Más de 1.500 reses acuden a Infiesto

A duras penas el recinto ferial pudo acoger a tanto ganado.
A duras penas el recinto ferial pudo acoger a tanto ganado. / N. A.
  • Ante la masificación del recinto, los tratantes locales piden al alcalde el cambio de ubicación de la feria para el próximo año

Ni los más viejos de Piloña recuerdan una feria de Santa Teresa tan multitudinaria como la celebrada ayer en Infiesto. A los amarres llegaron más de 1.500 cabezas de ganado y las ventas, aunque comenzaron lentas, se elevaron por encima del 70%. La mayoría de los compradores acudieron desde Galicia y Cantabria. Eso sí, los grandes tratantes locales, como Pablo Arenas y su tío Juan Carlos, ya le comentaron al alcalde Iván Allende que no acudirán a la edición de 2017 si no se cambia la ubicación del recinto ferial.

Los precios se mantuvieron en la línea de meses pasados, con un ligero repunte a la baja para las vacas de Montaña, las populares casinas, cuyo valor más recurrente se movía entre 500 y 600 euros. Algunos ejemplares con cría se despacharon a 800 y 900 euros.

Las vacas de Valles, las carreñanas, eran las más solicitadas y su cotización se movía en un amplia horquilla de entre 1.000 y 1.600 euros. Algún ejemplar excepcional se vendió por encima de los 2.000 euros.

Los toros de Montaña difícilmente superaban los 500 euros y los terneros de la misma raza se traspasaban entre 150 y 180 euros. Los terneros de Valles valían 450 euros y los de aptitud culona alcanzaban una cotización de entre 500 y 650.

Las reses de la raza parda alpina, las ratinas, se traspasaron la mayor parte de ellas en precios que oscilaban entre 1.200 y 1.400 euros, mientras que las limusinas se movían entre 1.250 y 1.500 euros. Lo más preocupante de la jornada fue la masificación del recinto, circunstancia que está en la raíz para atender el cambio de ubicación solicitado.