El Comercio

Llanes quiere explotar sus algas

Dos trabajadores recogiendo ocle en la playa de Niembro, en Llanes
Dos trabajadores recogiendo ocle en la playa de Niembro, en Llanes / NEL ACEBAL
  • Cuando el proyecto final tome forma, la intención de los organizadores es presentarlo al programa Leader para su posible financiación

  • Busca crear un equipo de trabajo para analizar las especies y colocarlas en el mercado

La costa oriental asturiana es rica en algas y Llanes, en concreto, es un concejo en el que abundan. Buen ejemplo de ello es la habitual recogida de ocle de las playas que se produce entre los meses de septiembre y enero y que supone una importante fuente de ingresos. Pero hay más especies que también se encuentran en el concejo y que no se explotan como recurso, quizá, por el desconocimiento de su potencial. Es por ello que está en marcha la creación de un grupo de trabajo en el municipio cuya función es analizar y valorar las distintas variedades de algas existentes para estudiar su posible entrada en el mercado.

Así quedó de manifiesto en la mesa redonda celebrada ayer en la Casa de Cultura llanisca, en la que participó la bioquímica María Antonia Suárez, miembro del proyecto Aromar. Cosmética, farmacia, gastronomía y un amplio abanico de posibilidades se abren ante estos recursos sobre los que hay ciertas barreras como puede ser la falta de conocimiento del producto, la dependencia de proveedores de materia prima o la existencia de competencia nacional.

Una de las funciones que tendría ese equipo de trabajo sería valorar el activo para establecer el precio de venta y poner en valor el producto. No obstante, dentro de este proyecto -que viene impulsado por un estudio que está elaborando la Universidad de Oviedo- se concentraría en un primer momento en cuatro tipos de algas que se dan en la costa llanisca: laminaria, fucus, ramallu y lechuga de mar. Las dos primeras son algas pardas y las dos restantes, algas verdes.

Paso a paso, la intención es crear también una planta de transformación para desarrollar el producto en todos los campos que; según sus promotores, «serviría para crear puestos de trabajo en el municipio». Insisten en que su montaje no sería muy complicado ni costoso y sí bastante rentable y provechoso a largo plazo. De hecho, en el caso de no poder llegar a transformar el alga, «se podría comercializar con la planta para producirla». Una vez que esta idea tome forma, el proyecto final, con su análisis detallado de formación, gestión e investigación, se presentará al programa Leader para su posible financiación «y para que beneficie a todos sus participantes».

«En crecimiento»

«Es un mercado en crecimiento», resaltan. El potencial económico que representa la explotación de este recurso, se puede deducir por el aumento en el valor añadido que supone la colocación en el mercado de los extractos de fucus o laminaria en cosmética, «el absoluto de algas en perfumería y también en el sector alimentario con algas frescas».