El Comercio

Piloña analizará el cambio de ubicación de la feria de Santa Teresa

El Ayuntamiento de Piloña afirma que la posibilidad de que la Feria de Santa Teresa se cambie de ubicación «está sobre la mesa». Así lo indicó el alcalde, Iván Allende, en la jornada de ayer, aunque añadiendo acto seguido que el tema debe ser objeto «de un análisis sosegado y completo». La valoración de un cambio de lugar para la feria debe tener en cuenta numerosos factores, «que merecen un examen tranquilo».

La afluencia de ganado y tratantes en la feria de este jueves ha vuelto a poner sobre la mesa el malestar de algunos ganaderos, que consideran que el recinto de la plaza del Mercado, en el centro de Infiesto, supone un freno al crecimiento del evento y plantea una situación muy incómoda para ellos.

Se calcula que el jueves se concentraron en la feria más de 1.500 reses, lo que hizo que en algunos momentos el recinto de la plaza se desbordase. Además, a la hora de realizar las maniobras de carga y descarga se producen «situaciones complicadas». Una parte del sector ganadero ya a advertido de su intención de no acudir a nuevas ediciones, ante la situación.

Allende reconoció que los ganaderos y tratantes, «son los que mueven el evento y hay que tenerles en cuenta», a la vez que asumió que, de contar con un espacio de mayor tamaño, «la feria también podría crecer, porque en la situación actual se queda muy limitada». El evento, según el alcalde, «es uno de los más importantes del Norte de España, junto con el de Corao, en Cangas de Onís».

El primer edil destacó que la Feria de Santa Teresa tiene «muchísimos años de tradición e implica a numerosos sectores, su celebración se convierte casi en un día festivo para la villa, aunque no lo sea, y congrega a cientos o miles de personas que acuden también por el mercadillo». Por estas razones, las decisiones que se tomen deberán valorar «que este otro aspecto, el comercial, no se vea afectado».

Toneladas de 'cuchu'

A primera hora de la mañana de ayer los operarios municipales procedieron a la limpieza en todo el entorno del recinto ferial. La gran afluencia de reses en la cita de este jueves quedó de manifiesto por la gigantesca montaña de estiércol, de varias toneladas, que fue retirada de la plaza.