El Comercio

Santa Teresa abarrota Nueva

Las andas con la imagen de Santa Teresa, arropada por los devotos, ayer en las calles de Nueva.
Las andas con la imagen de Santa Teresa, arropada por los devotos, ayer en las calles de Nueva. / E. C.
  • El programa de actos incluía homenaje a los mayores, misa, procesión, bailes regionales y comida de confraternización

La localidad de Nueva celebró ayer una multitudinaria fiesta en honor a Santa Teresa con un interminable programa matinal de actos que incluía homenaje a cinco personas mayores del barrio de La Nogalera, misa, procesión, bailes regionales y comida de confraternización vecinal. Todos los festejos giraron en torno a la espectacular capilla que alberga a la santa de Ávila en la grandiosa finca de La Catedral, propiedad de la familia Sánchez del Campo Alonso.

Como reconocimiento a su labor y por la devoción de años hacia Santa Teresa, la comisión de festejos entregaba placas conmemorativas a cinco lugareños que en la actualidad cuentan entre 85 y 99 años: Maruja Puertas Vega, Rosario Puertas Avín, Manuel García Gutiérrez y los hermanos Mari Cruz y Manuel Buergo Vega.

Tras la misa, oficiada por Domingo González, párroco de Nueva, y cantada por los coros Nueva Armonía y Sonrisas y Canto, bajo la batuta de la entusiasta Pilar Sampedro Marcos, se formó una concurrida procesión en la que iba con un ramo de pan, a hombros de los vecinos Paco Martínez, Pelayo Sánchez, Ramón Pérez y Omar García, y la presencia de más de medio centenar de mozas ataviadas de llanisca, que entonaban las tradicionales coplillas al contrapunto de un tambor en manos de Anuska Gutiérrez. Las andas con la imagen de Santa Teresa, el sacerdote y una multitud de fieles cerraban el cortejo.

Al finalizar el recorrido por las arterias centrales de Nueva, mozos y mozas, acompañados a la gaita por Sergio Fernández y al tambor por Javier Tamés, bailaban el Xiringüelu, la Bomba, la Jota del Cuera, el Xiringüelu de Naves y un Pericote de cuatro triadas. La mañana se daba por concluida con una comida comunitaria que tenía como menú aportaciones culinarias vecinales, pulpo a feira y paella.