El Comercio

El nuevo puesto de salvamento de Ribadesella tendrá torre de vigilancia

Dos operarios trabajando en la caseta de salvamento de Ribadesella ubicada en la playa de Santa Marina.

Dos operarios trabajando en la caseta de salvamento de Ribadesella ubicada en la playa de Santa Marina. / Nel Acebal

  • Con esta actuación desaparecerá el chiringuito estival que ocupaba la mayor parte del edificio, ubicado en la playa de Santa Marina

La semana pasada daban comienzo las obras de rehabilitación y transformación del puesto de salvamento de la playa de Santa Marina de Ribadesella. Los trabajos correspondientes a la primera fase de redistribución de espacios los ejecuta el propio Ayuntamiento, echando mano de los trabajadores incluidos en el Plan de Empleo Local, que se puso en marcha en el pasado mes de agosto. La actuación incluirá la supresión del tejado existente para crear una terraza-mirador que los socorristas utilizarán como torre de vigilancia. A ella se accederá a través de una escalera de caracol ubicada en el interior del inmueble, en el centro del edificio.

Constará de una amplia sala de 45 metros cuadrados de superficie como puesto de socorro, un aseo para el personal de salvamento y dos servicios públicos con acceso exterior para los usuarios de la playa, uno para hombres y otro para mujeres y minusválidos. El proyecto se rematará con el revestimiento exterior de toda la fachada utilizando materiales ligeros como el aluminio compuesto o similar. Según explicó el concejal de obras y servicios, Enrique Gancedo, esta segunda fase, «presupuestada en torno a los 24.000 euros, se licitará para contratarla con alguna empresa especializada en la instalación de este tipo de paneles».

La rehabilitación del puesto de salvamento de la playa de Santa Marina traerá consigo la desaparición del chiringuito estival que ocupaba la mayor parte de esta singular construcción. Ese servicio de bar-cafetería se trasladará a la zona verde situada en el aparcamiento de la playa, en el terraplén que lo separa de la carretera del faro. Según el anteproyecto existente en el Ayuntamiento de Ribadesella desde el año 2006, la nueva cantina ocupará una superficie de 240 metros cuadrados, incluyendo el espacio de terraza. Se ha optado por esa ubicación porque está fuera de cualquier tipo de afección y en una zona de fácil acceso para peatones, bañistas y vehículos.

Toda la actuación está incluida en el plan de mejora diseñado hace diez años para la playa de Santa Marina, un arenal que cuenta con bandera 'Q' de Calidad Turística desde hace doce. De hecho, fueron los gestores de este sistema de calidad quienes desde el primer día vienen cuestionando la asociación existente entre ambos servicios, salvamento y cafetería. La construcción del nuevo chiringuito se planteará una vez finalicen las obras de remodelación del puesto de socorrismo. La idea es que todo esté operativo para la próxima temporada de baños.

A cien metros al Oeste

La playa de Santa Marina cuenta con cuatro chiringuitos. Tres de ellos son desmontables y se sitúan a lo largo del paseo marítimo en diferentes calles transversales: uno en la calle Ricardo Cangas junto a la punta del arenal, otro a la altura del número 20 de la calle Dionisio Ruisánchez y el tercero, en la prolongación de la calle Puente'l Pilar. El cuarto y más antiguo es este que, de forma permanente, ocupaba la mayor parte del edificio del puesto de salvamento. Ahora desaparece para reubicarse unos cien metros al Oeste de la playa, muy cerca también del tramo final del paseo que se dirige a los acantilados jurásicos de la Punta'l Pozu. Es de suponer que en su nueva ocupación podrá mantenerse abierto durante todo el año.