El Comercio

El proyecto de la planta de mejillones de Lastres prevé crear 60 puestos de trabajo

La plataforma de cría de mejillones se situaría a una milla de la costa de Lastres.

La plataforma de cría de mejillones se situaría a una milla de la costa de Lastres. / Susana San Martín

  • El promotor, Manuel Serrano, confía en sacar adelante la iniciativa y que no se frustre como ocurrió en Luarca

El proyecto de creación de una planta de cría de mejillones en Lastres pretende generar una veintena de puestos de trabajo directos, en una primera fase, que llegarían hasta los 60 indirectos en una segunda, incluyendo ahí el procesado y conservación de la producción. El promotor de esta iniciativa es la sociedad Mar Abierto Mejillones del Cantábrico. Según explicó su administrador, Manuel Serrano, la demanda creciente del mercado internacional convierten a este cultivo en una actividad de futuro con capacidad de generar empleo y riqueza en las comunidades costeras.

«Las cifras mundiales son optimistas, se necesita obtener un 50% más. Este incremento conlleva mucha mano de obra porque no se utilizan sistemas automatizados. La producción es artesanal y también los envasados», argumentó. El empresario detalló que «se necesitará gente para trabajar en el barco, en la recogida y siembra de los mejillones. Y, a nivel indirecto, en la elaboración de cuerdas y otros materiales o en el envasado». Este es uno de los puntos que la empresa, creada hace dos años en Siero y que cuenta con participación de socios gallegos y asturianos, esgrimirá a su favor en el proyecto de instalación del primer vivero de mejillones que podría tener Asturias.

Serrano confirmó a EL COMERCIO que presentarán el plan a la Cofradía de Pescadores Santa María de Sábada de Lastres en «un mes» para que lo valoren, estudien y traten en asamblea. Se mostró optimista al respecto, «creemos que consideran que es interesante. Ahí ha habido una recepción positiva a la idea del proyecto. En Luarca se planteó mal desde el principio». Por la otra parte, el patrón mayor de los mayoristas de pescado llastrinos, Julián Fernández, se mostró más cauto al pronunciarse y explicó que «además de la junta directiva también tiene que aprobar el proyecto el Principado». La cofradía no se olvidó tampoco de los vecinos, a quienes expondrán todos los detalles de la posible estación de cría de mejillón en alta mar para pulsar su opinión al respecto.

Desde Mar Abierto Mejillones del Cantábrico confían en que el dictamen de ambas partes sea positivo a su instalación en Lastres porque «nosotros, como condición para ubicarnos,no tiene que haber ninguna oposición por parte del sector pesquero». De contar con el beneplácito de todos, un proceso que según estimó Serrano «podría demorarse entre cinco y seis meses», el montaje de la planta «podría iniciarse a partir de esta primavera».

El proyecto que se presentará en la villa mantiene las mismas proporciones que el que tenían previsto para Luarca, pero está siendo modificado por el cambio de ubicación y para adaptarse a los condicionamientos de Medio Ambiente. La planta ocuparía un espacio marítimo de 36,6 hectáreas a una milla de la costa en mar abierto. Tendría capacidad para producir entre 2.500 y 3.500 toneladas de mejillones al año, criados a entre 25 y 35 metros de profundidad.

Otros emplazamientos

La previsión de la sociedad pasa por ocupar durante el primer año solo un 10% de la capacidad de la planta «para ver cómo se comporta y resiste los temporales del invierno, ver si se caen las líneas de mejillones...». Si todo va bien, al tercer año la planta ya se ocuparía por completo rentabilizando al máximo la actuación que consiste en instalar una plataforma de tubos flotantes anclados al fondo para que los mejillones se cuelguen. Las labores de cultivo se realizarían con la ayuda de un barco mejillonero.

No obstante, aseguró también que están mirando otros emplazamientos posibles por si finalmente se frustra este. Cantabria y País Vasco tienen también posibilidades para el cultivo de bivalvos. En Cantabria reúnen todos los requisitos para esta instalación los puertos de Castro Urdiales o San Vicente de La Barquera. En el País Vasco, apuntaron hacia Lekeitio y Ondarra. En esta última localidad, según explicó el administrador del proyecto de la mejillonera, «el Gobierno del País Vasco desarrolla un polígono muy grande en mar abierto para instalar estos cultivos, para ver si hay productores interesados. Lo crearon para probar y es algo innovador, nadie hace estas instalaciones».

Y es que, para Serrano «toda la costadel mar Cantábrico tiene una plataforma amplia para poder instalarse, siempre que no estén en áreas de tráfico marítimo o zona protegida». Desde la empresa, manifestaron que no renuncian a ubicarse en más de una localización si así se le requiere.