El Comercio

«Están buenísimas, son las mejores»

Ana María Lorenzana y Arecio Santos volvieron ayer a Casa Tista a degustar las angulas.
Ana María Lorenzana y Arecio Santos volvieron ayer a Casa Tista a degustar las angulas. / JUAN LLACA
  • Un matrimonio leonés afincado en Madrid viaja cada año a Toriellu para degustar este exquisito manjar con tenedor de madera

  • Casa Tista recibe a los primeros comensales de las angulas más caras del año

Después de una muerte dulce en agua de tabaco, las angulas más caras del año, las segundas más cotizadas de la historia, continuaban ayer en venta en los comedores del restaurante que Pepe Tista regenta en Toriellu (Ribadesella). En cada ración, «130 gramos de angula viva que, al cocer, quedan en 100». Salen 325 angulas por ración. Cada una se cobró a 95 euros, así que cada comensal pagó 0,30 euros por cada ejemplar que chisporroteaba en la cazuela. Ya vendieron la mitad.

Da fe de ello el matrimonio leonés pero afincado en Madrid y con casa en Llanes formado por Arecio Santos y Ana María Lorenzana. Habituales de Casa Tista, ayer, por segundo día consecutivo, fueron a cenar este suculento manjar. «Qué ricas están, buenísimas, son las mejores. Como Tista en ningún sitio. Fíjate que lomo blanco tienen, están fresquísimas», confesó la mujer. Estos expertos anguleros aseguraron que «en Madrid pagamos hasta mil euros el kilo y no es ésta».

Para poder ofrecerlas en su restaurante, Pepe Tista tuvo que hacer un desembolso de más de 8.000 euros por los 2.380 gramos adquiridos en la subasta del martes en la Cofradía de Ribadesella. Casa Tista pagó por la ración más de 400 euros, pero para su propietario «es una inversión que sirve para dar a conocer el negocio y promocionar más el concejo y la pesquería».

El mismo martes vendió una decena de raciones entre comensales de Madrid, Vitoria, Oviedo y la misma Ribadesella. Ayer la cantidad fue menor. Para todos, el mismo sistema de preparación. Una vez muerta, un buen lavado y posterior escaldado en agua hirviendo. Del puchero, a secar bien sobre un inmaculado paño. Y por último, a la cazuela con ajo, aceite y un poco de picante. Para saborearlas se recomienda usar tenedor de madera.

El rito de la angula se repite cada temporada en Casa Tista. Arecio Santos y Ana María Lorenzana lo saben muy bien, no se pierden ningún año. «Siempre estamos aquí los primeros, ya saben que a mí me gustan con mucho ajo», apreció Santos. La angula del Sella siempre ha formado parte de su carta gastronómica y quienes pueden pagarla lo saben y viajan desde cualquier rincón de España para saborearla. La clientela de la zona sabe que dentro de unas semanas el precio irá bajando y que, a no tardar, la ración podría estabilizarse entre los 50 ó 60 euros. Es la ley de la oferta y la demanda.

520 euros en la segunda puja

Este miércoles, en la segunda subasta de la temporada registrada en la rula de Ribadesella, solo se pagaron 520 euros por cada uno de los 5,2 kilos subastados. Todas las capturas fueron adquiridas por la empresa local Pescaderías Gutiérrez. Según su propietario, Pedro Gutiérrez, «se comercializarán entre restaurantes de toda España». El precio fue menor a los 600 euros abonados por el último lote del martes.

El proceso seguirá, al menos, hasta el 28 de febrero de 2017, día en el que se cierra la temporada. Cofradía y pescadores esperan buenos resultados para contar con argumentos que les permita defender la necesidad de la pesquería. Los ecologistas siguen reclamando una veda de cinco años con paro biológico hasta que la recuperación de la especie sea evidente y su pesca sostenible.