El Comercio

«Ha sido la semana más difícil desde que soy alcalde», asegura el regidor llanisco

Cerca de 70 personas asistieron a la asamblea que celebró Vecinos por Llanes en Poo.
Cerca de 70 personas asistieron a la asamblea que celebró Vecinos por Llanes en Poo. / JUAN LLACA
  • La crisis en Vecinos por Llanes quedó patente en la asamblea de la agrupación que fue impugnada por uno de sus ediles antes de marcharse de la sala

Las diferentes posturas y notables tensiones que se viven en el seno de Vecinos por Llanes se pusieron de manifiesto ayer en la asamblea que celebró la agrupación de electores y que quedó impugnada a los pocos minutos de comenzar, después de que el edil Alfonso Miyares manifestase que se habían incumplido los estatutos de la organización a la hora de aprobar la urgencia al inicio de la sesión. Acto seguido Miyares decidió abandonar la sala.

Pero antes de que esto ocurriera la sesión comenzó con unas palabras del alcalde Enrique Riestra que evidenciaron las profundas heridas que sufre la organización y en las que contestó a las críticas realizadas por diferentes sectores de la agrupación en los últimos días. En primer lugar Riestra aseguró que «esta última semana ha sido la peor desde que soy alcalde», afirmó haber llegado a su límite y afeó a quienes, en su opinión han realizado «críticas desmesuradas» hacia su persona. Apuntó también que con este conflicto interno «ha quedado demostrado la pluralidad de Vecinos por Llanes», pero lamentó que con ello se haya «dado munición» a los detractores de la agrupación.

Riestra reconoció que «la transparencia en el Ayuntamiento es algo no resuelto, pero estamos en ello» y se confesó «un aprendiz de gestor, por lo que pido disculpas», en referencia a las críticas realizadas en este sentido por Marcos Fernández, de Equo y miembro de la agrupación, aunque el alcalde dejó muy claro ayer que él no considera a la organización ecologista parte de Vecinos por Llanes. Riestra calificó de «complot» lo que ha vivido en los últimos días.

Sus palabras solo sirvieron para crispar más los ánimos de una asamblea a la que acudieron cerca de 70 personas y se cruzaron reproches entre algunos de los presentes. Fue en ese momento cuando Miyares anunció que impugnaba la asamblea y abandonó la sala, mientras entre una parte de los presentes afirmaban que la convocatoria de la cita había sido «una encerrona» hacia este concejal crítico con algunas de las últimas actuaciones del alcalde. De hecho en su blog ha escrito que Riestra no debería haber permitido que los presupuestos municipales fuesen a pleno y se aprobasen, ni tampoco firmar la liquidación del ejercicio de 2015 también con presuntas irregularidades. O «se ha dejado engañar o ha consentido», señalaba. Y apuntó que su compañero de partido y regidor,en su opinión, ha podido «incurrir en un delito de prevaricación».

En este clima de crispación se fue siguiendo el orden del día previsto, pese al anuncio de impugnación de la asamblea, y se abordó el punto de control a los concejales en los que Riestra lanzó dardos contra su compañero concejal. «Me hubiera gustado mucho que Alfonso estuviera aún aquí para rendir cuentas», referente a su labor como edil, postura que comparto la también concejal Marisa Elviro. Esto volvió a encender los ánimos de una parte de los asistentes que pidieron que se dejase de señalar a una persona que ya no estaba presente para responderles.

Respecto a la continuidad en el pacto de gobierno, el alcalde fue rotundo: «Abogo por continuar». Y apuntó que desde el equipo de gobierno tienen la posibilidad de poner en práctica una parte de las políticas de Vecinos por Llanes, algo que desde la oposición no podrían hacer. También que son una fuerza minoritaria con tres ediles de los diez del equipo de gobierno y que tienen el peso que tienen en el ejecutivo local.

Las voces críticas dentro de la agrupación también trasladaron sus posturas. Marcos Fernández, de Equo, recalcó que «las cosas que hemos criticado estos días, ya las criticamos antes de forma más suave, pero no se nos hizo caso». Y afirmó que el gobierno local está cayendo «en clientelismos al contratar a una persona para llevar el tema de la transparencia que no está capacitada para ello». Entre los aspectos que consideran que deben ser públicos está el de la agenda del alcalde y los concejales o sus retribuciones, con las dietas incluidas.

Otro de los asistentes manifestó que en Vecinos «hay gente que necesitamos una prueba de que la transparencia de nuestros representantes (en el Ayuntamiento) es total». Otros lamentaron que en la asamblea de ayer «nos limitemos a tirarnos los trastos a la cabeza en vez de tocar qué es lo que está pasando en VxLL», para añadir que Riestra no es una persona que acepte las críticas. También hubo quien pidió a Riestra que abandonase su «discurso victimista».

Por su parte hubo también numerosas voces que abogaron por volver a recuperar la labor y el ambiente con el que echó a andar la agrupación. «En año y medio están pidiendo cosas que no son fáciles de conseguir. Se está desconfiando de nuestros compañeros y eso no nos hace fácil avanzar». También apuntaban a que se estaba realizando «demasiada crítica interna» y a la existencia de «falta de paciencia». «Nadie puede dudar de la honorabilidad de nuestro alcalde», recalcaban los afines a Riestra.

Decisiones firmes no se adoptó ninguna, pero sí se abogó por presentar una alegación conjunta a los presupuestos para mantener la línea de la decisión tomada en la anterior asamblea de rechazo a las cuentas y del voto negativo realizado por los tres concejales.

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