El Comercio

Alfonso Miyares y Enrique Riestra, de Vecinos por Llanes, en el pleno de investidura de junio de 2015.
Alfonso Miyares y Enrique Riestra, de Vecinos por Llanes, en el pleno de investidura de junio de 2015. / N. A.

El alcalde llanisco acusa a su concejal Alfonso Miyares de desatender su puesto

  • «Estamos asumiendo su trabajo sus compañeros», indica Riestra, quien a partir de ahora se va a encargar también del área de participación

La grieta abierta entre el alcalde de Llanes y el edil de su grupo municipal Alfonso Miyares es cada vez mayor. Lo es hasta tal punto que Enrique Riestra no está satisfecho con la labor que está haciendo este concejal en materias como la de participación ciudadana y, por ello el regidor anuncia que va a asumir él mismo estas tareas al ser este «un tema que me preocupa». Ayer Riestra quiso contestar a la entrevista que Miyares dio a este diario. El alcalde reconoce que en los últimos tiempos la comunicación entre ambos es inexistente. «Que me diga lo que quiere hacer. Hace semanas que no viene por el Ayuntamiento, que no me llama. Le llamé en una ocasión y no me cogió el teléfono. Tampoco la devolvió. Le envié un correo electrónico para pedirle una información y me contestó con algo que no tenía nada que ver y no me respondió a lo que le preguntaba. Es un edil del Ayuntamiento de Llanes y tiene unas responsabilidades inherentes al cargo que ostenta», asegura el alcalde.

En este sentido Miyares afirmaba en su entrevista que tiene ganas de seguir trabajando, pero que con el ambiente actual no puede y que por ello no ha presentado un reglamento de participación ciudadana con más de 50 horas en el que ha estado trabajando. El alcalde se sorprende ante estas declaraciones. «¿Qué ambiente? Si no lo veo, si no hemos cruzado una palabra. Si estamos asumiendo su trabajo sus compañeros», lamenta Riestra.

En este sentido fuentes acreditadas indican que algunas subvenciones correspondientes al área de Juventud y Voluntariado, de la que Miyares es el concejal responsable, han podido ser convocadas gracias al trabajo realizado en este sentido por Marisa Elviro, la tercera de las concejales de Vecinos por Llanes en el Ayuntamiento.

«En cuanto a la participación, la documentación que haya podido recopilar será muy valiosa, aunque no la conozco, ni se presentó ante la asamblea. Es un tema que me preocupa, que me interesa mucho y que a partir de este momento asumiré yo para tratar de sacarlo del 'atasco' en el que lleva ya más de un año. La participación es algo más que mera documentación. Supone poner en marcha una serie de dinámicas, trabajar con las personas, presentar iniciativas, recogerlas. Y eso no está hecho», indica Riestra.

Pero además de las diferencias en el Ayuntamiento que tienen el alcalde y Miyares, también están las que mantienen en el seno de la agrupación de electores de la que forman parte y que ostenta la Alcaldía llanisca. El regidor asegura que su compañero concejal se saltó la posición acordada por la organización en la comisión informativa municipal relativa a la aprobación de los presupuestos, que además presidió el propio Miyares. «Votó en contra cuando la postura consensuada era la abstención hasta que la asamblea se pronunciara tres días después, como así hizo; es decir, actuó por iniciativa propia sin haber mandato de la asamblea, lo que dejó a todos, incluido a mí, con la boca abierta», asegura el alcalde, quien recuerda que en la anterior reunión de la agrupación Miyares dijo que «le era indiferente lo que votara la asamblea», algo que se recogió en prensa.

Respecto a la decisión del edil de abandonar la asamblea celebrada el pasado miércoles, después de impugnarla al entender que se habían incumplido los estatutos de la agrupación, Riestra reconoce que se produjo un error formal, pero añade que su compañero de formación podría haber propuesto allí mismo que se votase la urgencia de la convocatoria y no entiende por qué no lo hizo. «Es inexplicable su actuación, porque había sido él el que había insistido en que se convocara la reunión con la mayor celeridad posible», indica, y añade que «decir que el Consejo Vecinal forzó su marcha es sobrepasarse». «Nadie lo hizo, al contrario, lo lamentamos. Alfonso se fue porque quiso, no se la razón. Sólo puedo pensar que no se sintió cómodo por las razones que sea y decidió irse. No obstante no es la primera vez que lo hace, en reuniones del propio equipo de gobierno lo ha hecho cuando no logró imponer su voluntad», apuntó.

En este sentido añade Riestra que Miyares «debería haberse quedado y participar en la asamblea y discutir como se ha hecho siempre lo que hubiese que discutir. Y rendir cuentas, ya que se ausentó justo antes, 20 minutos después de haber comenzado la asamblea y tras mi intervención. Ser riguroso esta muy bien, y lo aplaudo, pero hay que serlo siempre. Irse fue una falta de respeto y consideración para las 70 personas que había en Poo. El desplante fue de órdago».

El alcalde asegura haber «sido respetuoso y comprensivo con Miyares hasta límites insospechados». «Me hubiera gustado poder decirle a Alfonso algunas cosas personalmente. Llevo semanas esperando, quería hacerlo en la asamblea, no me dio la oportunidad porque se fue antes y cuando lo intenté, su hermano y un par de personas más me lo impidieron. Le he dado su tiempo, su espacio. No puedo esperar mucho más», apunta, y añade que «creo que Alfonso no entiende cual es el sentido ni el cometido de Vecinos por Llanes. No es un tribunal, no es un patíbulo, es un espacio de trabajo, de discusión, pero no de imposición. Fui y rendí cuentas a la asamblea, a contar lo que estaba haciendo, en lo que estaba trabajando, se habló claro. El no estuvo, se lo perdió y nos perdimos que nos dijera abiertamente lo que dice de cara a la galería»

Riestra también es autocrítico con la labor de gobierno. «No estoy satisfecho con lo que se ha hecho hasta ahora, ni con lo que se ha desarrollado del pacto, pero que yo recuerde es un acuerdo a cuatro años, no a 18 meses. Por favor, un poco de tranquilidad».

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