El Comercio

El hombre que te toma la matrícula

Kiko Mon y Manuel Pidal, ayer, en el bar Plan b donde emiten su programa.
Kiko Mon y Manuel Pidal, ayer, en el bar Plan b donde emiten su programa. / JUAN LLACA
  • Kiko Mon es un joven llanisco capaz de recordar más de 5.000 placas de vehículos

  • Ahora retransmite en directo desde una red social y los vecinos le prueban preguntándole por identificaciones casi imposibles de sus familias

Kiko Mon, un joven llanisco de 32 años, reconoce unas 5.000 matrículas de vehículos que circulan por el concejo. Lleva 24 años poniendo a prueba esta «habilidad innata», como él dice. «Lo hago sin darme cuenta porque aunque la gente cree que sí, no estudio ninguna. Las veo y se me quedan solas. Si me preguntan por el dueño o la marca del coche, me sale el número de la placa».

Todo comenzó cuando era un niño. Tenía 8 años y vivía en el barrio de El Cueto, donde quedaba con sus amigos para jugar en la estación de autobuses. Allí, los domingos escuchando el fútbol sentados en los bancos de la estación de autobuses, jugaban a adivinar de qué color sería el próximo coche que pasase. Pero Kiko Mon no se fijaba solo en el color, también grababa en su retina los números de las matrículas. Y poco a poco se conoce las de todo el concejo, prácticamente.

«Hace unos años me sorprendí cuando cogí una libreta apunté como 3.000 matrículas y no repetí ninguna», confiesa. Su amigo, Manuel Pidal, decidió poner a prueba la habilidad de Mon y el viernes pasado, a modo de prueba, realizaron un programa en directo desde una red social. Grabaron en el bar 'Plan b', «para animar el establecimiento que montó un amigo nuestro hace poco». Los vecinos del concejo escribían comentarios preguntando a Mon por las matrículas de sus familiares. Y Kiko Mon las acertó casi todas durante una hora y media. El vídeo resultó todo un éxito. Consiguió 5.800 visualizaciones y 700 comentarios.

Fruto de ese salto a la fama, Kiko Mon lleva una semana que no da tres pasos seguidos sin que alguien se le acerque para poner a prueba su destreza. Ayer, volvió a repetir programa, «en streaming», como dice él. «Llevo toda la semana sin parar. Todo el mundo me pregunta cómo lo hago. La verdad es que sorprende mucho y lo que me está pasando, que me estoy empezando a asustar, es que me empieza a pasar también esto con los números de teléfono».

En el programa de ayer, los internautas ya iban a pillar a Mon. Le preguntaban por las placas de los últimos tres coches que ha tenido un joven de Nueva, por las del abuelo de otro, por las de todas las furgonetas de una panadería, las de los servicios de la basura o las de la flota que tiene una floristería. Sabe también matrículas de ambulancias, policías u otros servicios de reparto. «Hoy la gente tira a dar Kiko», le decía Pidal, que actúa de presentador y comentarista del programa.

Esta destreza le ha llevado a soportar todo tipo de situaciones. «Hay a quien no le gusta mucho y piensa que lo ando espiando», reconoce. Sin embargo, este don que tiene, aunque advierte que «nunca fui buen estudiante y menos en matemáticas», le ha llevado a sufrir alguna que otra anécdota. Recuerda que «una profesora del Instituto fue a cambiar el seguro del coche y no se acordaba de la matrícula. Entonces me llamó a mí. Otra vez un vecino de Posada cambió las placas de su coche y yo le avisé de que le habían puesto mal la última letra».

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