El Comercio

Tito Bustillo congrega a las masas

El interior de la cueva riosellana, iluminado por la linterna de un guía.
El interior de la cueva riosellana, iluminado por la linterna de un guía. / E. C.
  • La gruta alcanzó un 93,7% de nivel de ocupación y ha quedado cerrada al público hasta el próximo año

  • La cueva riosellana del Paleolítico ha registrado 22.773 visitas durante esta campaña

La cueva de Tito Bustillo ha vuelto a cerrar temporada registrando un nivel de ocupación mayor que el año pasado. Del 16 de marzo al 30 de octubre han disfrutado de la caverna paleolítica riosellana 22.773 personas, lo que supone un índice de ocupación del 93,72%. Se trata de 1.612 personas más que en 2015. Del 1 de abril al 1 de noviembre del año pasado fueron 21.161 los visitantes registrados en la gruta, con un índice de ocupación del 92,20%. En estos datos influye que este yacimiento prehistórico ha permanecido abierto al público durante 9 días más de los que estuvo durante la pasada campaña.

Los meses de mayor ocupación, según Recrea, la empresa que gestiona las entradas a esta gruta, fueron julio, con 3.414 visitantes, y septiembre, con 3.244. En junio se contabilizaron 3.112 y en octubre entraron 3.088 personas. El mes de agosto no fue el de mayor afluencia porque en este período la cueva permanece cerrada durante un mayor número de jornadas con motivo de la celebración del Descenso Internacional del Sella.

Buena parte de las visitas se han realizado con reserva previa, ya que cada uno de los pases está restringido a un número máximo de 15 personas. La edad mínima para acceder a la cueva es de 7 años y se desaconseja la entrada a personas con dificultades de visión o movilidad y se recomienda el uso de ropa de abrigo y calzado adecuado.

El descubrimiento de esta cueva tuvo lugar en abril de 1968. Miembros del grupo de montaña Torreblanca, junto con dos jóvenes riosellanos, descendieron por una pequeña sima conocida como Pozu'l Ramu. Durante su incursión descubrieron dos de los conjuntos artísticos más importantes, el Camarín de las Vulvas y el Panel Principal.

Este descubrimiento tuvo una gran repercusión mediática local, nacional e internacional, debido a la calidad y cantidad de las obras descubiertas, equiparables a los más importantes yacimientos europeos entonces conocidos. A los pocos días del hallazgo, uno de sus protagonistas, Celestino Fernández Bustillo, falleció en un accidente de montaña, hecho que motivó que se rebautizara la cueva del Pozu'l Ramu como cueva de Tito Bustillo, en su honor.

La cueva de Tito Bustillo es uno de los mejores conjuntos rupestres mundiales del arte paleolítico. El 7 de julio de 2008, el Comité Permanente de la UNESCO la incluyó en su selecto listado de Patrimonio Mundial junto a otras cuatro cuevas asturianas (El Pindal, La Peña de Candamo, Llonín y la Covaciella) y a nueve más de Cantabria y País Vasco. La necesidad de preservar y conservar el excepcional patrimonio de la gruta y la dificultad de acceso a la mayoría de los conjuntos artísticos motivaron la creación del Centro de Arte Rupestre de Tito Bustillo, que continúa estos días con su actividad diaria y talleres. El centro está dedicado a la difusión y estudio de la vida y producción artística de la cueva de Tito Bustillo, con referencia a otras cuevas cercanas.