El Comercio

Arriondas recibe «con incredulidad» el fallecimiento de Rubén Almeida

Amigos de Rubén Almeida y su familia, ayer a mediodía, en el Tanatorio de Arriondas.
Amigos de Rubén Almeida y su familia, ayer a mediodía, en el Tanatorio de Arriondas. / NEL ACEBAL
  • El joven socialista parragués, de 39 años, estaba ingresado, «pero manteníamos la esperanza real de su recuperación», aseguraba ayer el alcalde

La noticia del fallecimiento de Rubén Almeida Zurbano cayó ayer por la mañana como un auténtico mazazo en Arriondas, donde la sidrería que regentan sus padres, El Forquetu, amanecía con la esquela del joven político socialista y el cartel de 'Cerrado por defunción'.

La incredulidad se fue extendiendo conforme pasaban las horas tanto por la capital parraguesa como entre sus compañeros socialistas de toda Asturias que, si bien sabían que Rubén estaba atravesando un delicado momento de salud, confiaban en su recuperación porque «había mejorado en los últimos días e incluso ayer a mediodía», (en referencia al viernes), «nos llamó desde el hospital para decirnos que no iba a poder estar con nosotros en los actos del Festival de la Castaña y deseándonos que todo fuera bien», contaba ayer Emilio García Longo, alcalde de Parres.

Y es que Aballe, el pueblo parragués en el que Rubén Almeida ejercía de alcalde de Barrio, recibía uno de los premios que se entregaban en el festival y, comprometido como estaba con sus vecinos, el joven «lamentaba no poder asistir a las celebraciones de estos días, pero aún así, estaba pendiente de todo en unas jornadas tan importantes para Arriondas como son estas», añadió el alcalde. A la innegable sensación de incredulidad que se percibía tanto en Arriondas como en el tanatorio entre familiares, amigos y conocidos, se unía la «desolación por un desenlace tan brusco e inesperado» ante el fallecimiento de una persona «tan joven, porque manteníamos la esperanza real de su recuperación», concluía apenado el regidor.

Un socialista comprometido

La directora de la Agencia Asturiana de Cooperación al Desarrollo, Gimena Llamedo, también parraguesa y compañera y amiga de Rubén Almeida, no ocultaba ayer que le estaba costando asumir «que Rubén se ha ido con 39 años. Sabíamos que estaba en el hospital, pero esta mañana toda la familia socialista se ha despertado con un dolor inmenso», aseguró mientras recordaba que Almeida «trabajó mucho por el Partido Socialista tanto en el ámbito institucional, cuando fue diputado, como en la Agrupación de Parres», donde era muy querido. Desde la organización, sus compañeros destacan, sin fisuras, «su inteligencia prodigiosa» y su disposición «para trabajar en todos los ámbitos en los que desarrolló su labor», agregó Llamedo, quien recordaba también cómo habiendo llegado a ser Diputado tan joven «supo estar siempre al lado de la gente, a pie de calle, dispuesto a escuchar y ayudar a solucionar todo aquello que estuvieran en su mano».

Otra de las personas que quiso hacer llegar sus muestras de cariño a la familia y amigos de Rubén Almeida, así como «el recuerdo entrañable que siempre tendré de él» fue la Diputada por Asturias en el Congreso Adriana Lastra, quien conocía al joven parragués «desde hace veinte años, cuando él era secretario general de Juventudes Socialistas en Parres y yo en Ribadesella».

Recuerda Adriana Lastra que «Rubén se volcaba con todo aquello que hacía, desde lo más grande hasta lo más pequeño, y ahora estaba muy implicado con Aballe y con todas sus actividades», consiguiendo que fuera el primer Pueblo Ejemplar de Parres y donde además, «logró hacer comunidad entre todos los vecinos», añadió. La última vez que se vieron fue «durante la entrega de premios de un concurso de cestería a la que me invitó a ir y donde me trataron como a una reina, como si yo fuera lo más importante del mundo», relataba ayer con cariño. Otra de las cosas que nunca olvidará Adriana Lastra fue «la llamada que Rubén me hizo la primera vez que yo fui en la lista en las elecciones autonómicas, y él ya había dejado de ser diputado, para decirme que contara con él y ofrecerme su ayuda en todo lo que necesitara. Fue un gran compañero y una persona entrañable».