El Comercio

El adiós definitivo a Rubén

Interior de la iglesia de Arriondas durante el funeral.
Interior de la iglesia de Arriondas durante el funeral. / NEL ACEBAL
  • El funeral por Rubén Almeida se celebró ayer en Arriondas

La iglesia parroquial de Arriondas estaba ayer a mediodía repleta de vecinos de Arriondas y Aballe que quisieron arropar a la familia y los amigos del joven exdiputado socialista Rubén Almeida Zurbano en el funeral celebrado para despedirle después de que recibiera sepultura el domingo en el cementerio de Cangas de Onís.

Tras la lectura realizada por el alcalde de Parres, Emilio García Longo, el párroco local, Amaro Sabino Balbín Peláez, destacó que Rubén «ha partido en la plenitud de la vida y eso nos rasga el corazón y nos duele. Duele cualquier muerte, pero la de una persona que esperaba aún a vivir muchos años nos duele más», reconoció el sacerdote, al tiempo que trasladaba el cariño y el reconocimiento de los presentes «a su familia y a su familia política».

También hizo mención el párroco durante la misa de despedida «a muchas de las cosas que hizo Rubén y que también hay que agradecerle», al tiempo que animaba a todos a buscar consuelo en la fe.

Y es que nadie contaba con el repentino fallecimiento de Rubén Almeida, pues en los últimos días su estado de salud había mejorado y, si bien continuaba ingresado en el Hospital Universitario Central de Asturias, la noticia de su muerte cayó como un jarro de agua fría en Arriondas el sábado por la mañana, cuando el negocio familiar amaneció cerrado en un día que debería haber sido especialmente alegre para esta villa, pues celebraba la primera jornada del Festival de la Castaña.

Rubén Almeida Zurbano fue, entre 2003 y 2007, diputado por Parres en la Junta General del Principado y también secretario general de la Agrupación Socialista del concejo, habiendo comenzado su carrera hace veinte años en el seno de las Juventudes Socialistas. Desde hacía una larga temporada, era alcalde de barrio de Aballe, al que llevó a ganar el premio al Pueblo Ejemplar de Parres, y donde fomentaba las tradiciones, como la cestería, y dinamizaba la vida local a través de las más diversas actividades. Todos le echarán de menos.