El Comercio

El alcalde, Enrique Riestra.
El alcalde, Enrique Riestra. / E. C.

El «patio del colegio» llanisco

  • Enrique Riestra dirige un pleno largo, animado y plagado de anécdotas que incluso se paró casi un minuto debido a su ausencia del salón

  • El alcalde paralizó la sesión al irse un edil de la sala y se hizo un 'selfie' al final de las cinco horas de debate

El alcalde de Llanes, Enrique Riestra, ejerció de maestro de ceremonias durante las cinco horas que duró un pleno municipal con 16 puntos de orden del día. Y se debatieron todos, aunque alguno de ellos quedó «sobre la mesa» para una sesión muy próxima. A ver ... porque hacía seis meses que la corporación no se reunía de forma ordinaria, a pesar de que deben hacerlo con carácter bimensual. Y fue por eso que en el turno de dar respuestas a las preguntas del pleno anterior, varias no se contestaron porque ya estaban desfasadas.

No fue un pleno muy bronco, las mayores 'puyas' se las lanzaron la concejala de Foro, Marián García de la Llana, y el portavoz del PSOE, José Herrero, que se enzarzaron en alguna ocasión haciendo caso omiso a las llamadas al orden del alcalde quien incluso llegó a calificar el pleno de «patio de colegio» y advirtió de que «de luchas internas, tenemos un debate interesante entre todos».

Marián García de la Llana le hizo fotocopias al PSOE para que pudiera tener la información sobre un punto del Pleno, porque nadie se la había hecho llegar. Y Enrique Riestra ejercio cual profesor. Entró y salió de la sala varias veces, solo y acompañado, en una incluso se hizo el silencio cuando el portavoz del PSOE finalizó su alocución y Riestra no estaba. Volvió corriendo en la sala. El alcalde tuvo que interceder también entre De la Llana y Herrero, que metidos en liza, no cesaban en sus comentarios. «Iros a tomar algo después y lo habláis», les invitó, provocando una carcajada generalizada.

Riestra también tuvo que salir detrás del concejal de Foro, Manuel Amalio Martín, que pasadas las 20.30 horas abandonaba la sala casco de moto en mano. El alcalde salió detrás y Martín volvió a su sitio pero una hora más tarde acabó yéndose bajo las críticas y malas caras de Riestra, que comentó algo con la teniente alcalde mientras negaba con la cabeza. Antes de las preguntas al próximo pleno, satisfecho con la sesión, Riestra inmortalizó el momento con un «selfie». Y una frase para la posteridad, la del edil de IU, Javier Ardines, quien calificó la gestión de la basura de «puta mierda» mientras el secretario bebía un refresco.