El Comercio

La supervivencia de la cabra bermeya amenazada por los daños que causa el lobo

Presentación de los certámenes celebrada ayer en el Ayuntamiento de Cangas de Onís.
Presentación de los certámenes celebrada ayer en el Ayuntamiento de Cangas de Onís. / Nel Acebal.
  • Desde Acriber, la asociación de criadores, se confiesan «preocupados» ante este «problema muy grave» que pone en riesgo el futuro de esta especie autóctona

Los criadores de cabra bermeya, una de las razas de ganado autóctono de Asturias, están «preocupados» por el futuro de esta variedad caprina. El motivo: los daños que el lobo causa a esta especie y que están haciendo que el censo de animales inscritos en el árbol genealógico de Acriber (Asociación de Criadores de Cabra Bermeya), esté descendiendo de forma importante en los últimos tiempos. En los últimos dos años se ha perdido el 7,7% de la población, pasando de las 3.000 cabras inscritas en 2014 a las 2.800 contabilizadas en la actualidad.

Los datos los ofreció ayer Jesús Álvarez, secretario de Acriber, durante la presentación del XXXII Concurso-Subasta de Ganado Vacuno de Raza Asturiana de la Montaña y el XVI Concurso Nacional de la Cabra Bermeya, que tendrá lugar el sábado en el Castañéu de Corao.

Álvarez indicó que durante los últimos años, al cierre del ejercicio «nos faltan 800 animales inscritos en el libro genealógico y eso es algo muy preocupante». Inscriben cerca de 700 con los cabritos nacidos en cada campaña, pero son insuficientes para compensar la pérdida da cabezas que padecen los ganaderos que se dedican a criar esta especie autóctona.

«Nos dicen que ahora hay menos ataques del lobo, pero en Asturias hemos pasado de tener 100.000 cabras a algo más de 20.000, así que también tienen menos animales a los que atacar», manifiesta Álvarez, quien asegura que «los ganaderos estamos ya aburridos de dar parte de los daños».

180 ataques en Cangas en 2016

Pero el cánido no solo ataca a las cabras, las vacas también se ven afectadas por la acción de este depredador. Según apuntaba ayer el concejal de Ganadería de Cangas de Onís, Gonzalo Suero, en lo que va de año en el Ayuntamiento se han denunciado «entre 160 y 180 animales de ganado vacuno que han sufrido daños del lobo». La cifra es bruta e incluye tanto aquellos certificados ya por la Administración como los que no lo han sido o están pendientes de pasar este trámite.

Valeriano Remis, presidente de la Asociación Española de Criadores de Ganado Vacuno Selecto de la Raza Asturiana de Montaña (Aseamo), señaló que la fauna salvaje «es un problema gordo que nos preocupa bastante». Y no se refiere solo a los daños del lobo. También apunta a la proliferación de jabalíes, ya que muchos ganaderos opinan que los animales silvestres pueden transmitir enfermedades al ganado doméstico cuando éste último pasta en el monte.

A causa del lobo indica que de los animales incluidos en el censo de Asemano «se han perdido 200», a los que hay que sumar otros 50 de daños sin confirmar. «Cada año tenemos al lobo más abajo. Ya llega hasta Nueva de Llanes. Si seguimos así en los pueblos cada vez va a haber menos ganaderías porque con todos estos problemas es difícil que la gente joven se incorpore», manifestaba ayer Remis.