El Comercio

Locos por los autos de Colombres

Verónica Collado y Carla Pidal muestran el bólido con el que compitieron el año pasado.
Verónica Collado y Carla Pidal muestran el bólido con el que compitieron el año pasado. / NEL ACEBAL
  • Los vecinos apuran estos días para rematar los últimos detalles que les restan a algunos de los prototipos participantes

  • Ribadedeva se prepara para acoger a los bólidos que competirán este sábado

Solo les queda la chapa y su bólido estará preparado para competir. Este año parodiarán al Policía Municipal de Ribadedeva y ahora piensan cómo y dónde incorporar las sirenas y otros detalles. «Le pediremos un par de chaquetas para caracterizarnos y meternos más en el papel». Verónica Collado, de La Franca, y Carla Pidal, de Colombres, son dos habituales -ya han «bajado» cuatro veces- de la popular carrera Autos Locos de Colombres, que este sábado celebrará su sexta edición tras ser pospuesta hace unas semanas debido a un problema con la tramitación de los permisos de carreteras.

La cuesta que va desde la Casa de la Cultura hasta el Ayuntamiento se convertirá el sábado en un circuito. Como siempre, la carrera se plantea como una actividad no competitiva en la que se valorará, sobre todo, la originalidad y el diseño de los bólidos. Se han fijado diferentes categorías y premios según las edades de los participantes. Correrán tres franjas: hasta 9 años, de 9 a 15 y mayores de 16. Todos recibirán un regalo y habrá trofeos para el más original, el mejor diseño y el más rápido, en cada una de ellas.

Collado y Pidal ya conocen bien el terreno y aunque «algunos van a toda velocidad», dicen, «nosotras avanzamos poquitín a poquitín, nos tienen hasta que empujar para poder bajar». El Ayuntamiento de Ribadedeva y la Asociación Ribadedeva Cultura y Naturaleza, organizadoras de la exhibición, marcan como requisito imprescindible para poder participar que «los vehículos presentados deberán ser diseñados y elaborados por los participantes y no podrán ser motorizados ni impulsados por ningún tipo de tracción (ni pedales, ni motores)». Y así lo han hecho estas veteranas. «Todo es material reciclado. De base usamos siempre un palé de madera con ruedas y sobre esa estructura modificamos. Para cada carrera cambiamos la chapa, la parte de arriba. Ahora es lo que nos falta y en lo que estamos trabajando. Usamos cartón, lo dibujamos y lo pintamos intentando que se parezca todo lo posible a un coche de policía. Somos muy cutres, pero lo importante es participar», confiesa Collado. Y así cumplen la normativa, ya que la carrera no admite prototipos diseñados con chasis ni ejes de automóviles ni la participación de sillas de ruedas, monopatines, bicis o cualquier vehículo de uso común que no esté debidamente adaptado y adecuado al reglamento.

El jurado valorará que los autos sean «originales, temáticos y vayan decorados en consonancia» así como que «los atuendos de los pilotos tengan estas mismas características». Estas experimentadas pilotas de Ribadedeva lo tienen resuelto. «Hablaremos con el municipal a ver si nos presta algo», dicen. En el reglamento de participación además de las características de los vehículos también se fijan las medidas de seguridad. Las bases les exigen todo tipo de protecciones: casco, pantalones largos, camisetas de manga larga y un par de guantes. Para Collado, «así es difícil. Llevar una peluca con un casco es complicado pero lo importante es la seguridad».