El Comercio

Un piloñés acaba con su coche en el río por un argayo y se salva de milagro

La furgoneta cayó varios metros y acabó en el río.
La furgoneta cayó varios metros y acabó en el río. / TPA
  • El Ayuntamiento de Piloña tomará medidas para dotar de más seguridad a El Moru. Los vecinos reclaman actuaciones para evitar desprendimientos

El Ayuntamiento de Piloña tiene previsto elaborar un informe técnico sobre la carretera que da acceso a la localidad de El Moru, para establecer posibles medidas que garanticen la seguridad. El anuncio se conoce tras el suceso ocurrido este fin de semana, en el que un vecino de la zona resultó milagrosamente ileso tras precipitarse con su vehículo al cauce del río.

El alcalde del concejo, Iván Allende, señaló ayer que los servicios técnicos del consistorio serán los encargados de evaluar la situación en este tramo problemático donde, según los vecinos, se producen pequeños desprendimientos. Además, también se reclama la instalación de un quitamiedos, puesto que se trata de un tramo con un enorme desnivel, que se precipita de forma casi vertical al lecho del río.

«Una vez que se estudie el lugar se verá lo que se puede hacer y si es oportuna la instalación de una malla metálica, para evitar nuevos desprendimientos, o incluso la instalación de un quitamiedos, para proteger la vía por la parte de arriba y por la de abajo», explicó el edil, que recuerda que «la lluvia puede incidir a la hora de que se produzcan estos desprendimientos, o incluso la presencia de fauna salvaje».

Allende destaca que el Consistorio realiza de forma continua obras de mejora en carreteras y que se vela por mejorar la seguridad en distintos puntos «donde se detectan este tipo de desprendimientos». Tanto el primer edil, como los vecinos del concejo, se congratulan de que, en este caso, el suceso no se haya saldado con daños personales de importancia, teniendo en cuenta la aparatosidad del siniestro. Todos consideran casi milagroso que el accidente se haya saldado únicamente con daños materiales y poco más que una mojadura.

El accidente tuvo lugar el pasado sábado, cuando un vecino de esta pequeña localidad, Aitor Cotiello, de 32 años de edad, regresaba a casa tras desplazarse para cebar a las reses. Según señaló el afectado, un desprendimiento le hizo perder el control del vehículo, una pequeña furgoneta, precipitándose al río, tras caer varios metros por un pronunciado desnivel. Afirma que sintió un golpe en uno de los laterales y «no me dio tiempo a hacer nada».

Tras la zozobra inicial, Cotiello pudo salir del agua, que ya le cubría por la cintura, y regresó a su casa, tras escalar la ladera y cubrir a pie los dos kilómetros restantes. Los vecinos esperan que esta situación no se vuelva a repetir y que se instale un quitamiedos, que ya habían reivindicado en anteriores ocasiones, además de otros elementos de seguridad, como puede ser una malla, que evite nuevos desprendimientos. La alcaldesa afirma que, hasta el momento, le habían dado largas, para instalar esta protección.