El Comercio

El Urriellu, mejor desde un mirador

Amanecer soleado en la Vega del Urriellu visto desde el refugio.
Amanecer soleado en la Vega del Urriellu visto desde el refugio. / SERGIO GONZÁLEZ
  • «La nieve aún no está asentada y un recorrido que en verano se hace en dos o tres horas lleva ahora entre ocho y diez»

  • Sergio González, guarda del refugio, recomienda no subir a la vega estos días

Con la llegada del frío, y el invierno llamando prácticamente a la puerta, las salidas para disfrutar de la montaña deben ser planificadas siempre con sumo cuidado, sin olvidar ninguna de las precauciones que es necesario tomar cuando la nieve las ha cubierto y las condiciones meteorológicas pueden cambiar rápidamente en estos paisajes idílicos que abundan en la comarca oriental y en todo el Parque Nacional de los Picos de Europa.

Quienes mejor lo saben, y pueden dar los mejores consejos acerca de ello son, sin duda, los montañeros experimentados, aquellos que conocen los secretos de cada palmo del terreno sea cual sea la época del año, y cuyo trabajo es imprescindible en las zonas de alta montaña.

Es el caso de Sergio González, uno de los guardas titulares del Refugio del Urriellu, un apasionado de la montaña y de su trabajo que sabe bien cuáles son las condiciones de uno de los lugares más emblemáticos de los Picos a lo largo de todo el año. En este momento, con el Urriellu casi cubierto por las primeras nieves, y con la vega que lo rodea ofreciendo una imagen espectacular, este profesional de la montaña explica, sin embargo, que ahora mismo la zona «está muy peligrosa» porque «tenemos nieve polvo y cuesta mucho caminar, no es nada fácil», asegura. Por ello, considera que «no es muy recomendable subir estos días hasta que no se asiente bien la nieve» y se pueda disfrutar realmente, y con total seguridad, de la majestuosidad del Naranjo de Bulnes y de su entorno vestido de blanco.

Desde el lunes, hay nieve a partir de los mil cien metros y Sergio pone como ejemplo de las dificultades que se pueden encontrar el hecho de que «para finalizar un recorrido que en verano se puede hacer en dos o tres horas, ahora mismo te puede llevar ocho o diez», asegura este profesional que comparte con Tomás Fernández el apasionante y a la vez comprometido e imprescindible trabajo de ser guarda de uno de los refugios más emblemáticos y visitados por mayor número de personas de los Picos de Europa.

Una de las zonas más 'delicadas' en esa subida es la de Vallejo, «donde puede haber riesgo de avalanchas» debido al estado de la nieve, por lo que de nuevo es necesario llamar a la prudencia y, como el mismo Sergio indica «ahora mismo está todo precioso, pero para verlo desde alguno de los miradores de nuestro concejo de Cabrales». Y cuando las condiciones sean más favorables, tampoco se debe bajar la guardia y teniendo en cuenta esta época del año, tampoco se debe olvidar ser prudente ni tomar una serie de importantes precauciones: planificar bien las rutas, tener en cuenta la capacidad física de cada uno, llevar la ropa adecuada y todo el equipamiento necesario, incluso un silbato o linterna, sin olvidar un botiquín y agua y comida suficiente. No se trata en ningún caso de no disfrutar de la montaña, sino de hacerlo con las máximas condiciones de seguridad.