El Comercio

Vecinos por Llanes expulsa a Miyares que seguirá como concejal no adscrito

Miyares escucha al alcalde, Enrique Riestra, quien participó en el debate sobre su expediente.
Miyares escucha al alcalde, Enrique Riestra, quien participó en el debate sobre su expediente. / NEL ACEBAL
  • El edil se niega a entregar el acta y dice que «si Vecinos vuelve otra vez a la senda de lo que fue quien sabe si nos volveremos a encontrar»

«Pienso que la gente no supo entender mis argumentos. Me voy con pena, creía en el proyecto pero ahora seguiré desde otro ámbito, como no adscrito». Estas fueron las primeras palabras del concejal del Ayuntamiento de Llanes, Alfonso Miyares, tras ser expulsado ayer de Vecinos por Llanes a propuesta del Consejo Vecinal, y ratificado por la Asamblea, por 27 votos frente a 16 que le apoyaron para continuar en la agrupación y tres sufragios en blanco.

«La gente se dejó llevar porque había contravenido el derecho de la asamblea y han decidido que me vaya. No voy a entregar el acta, de momento me quedo con ella y voy a ver con tiempo y luego pensaré. De momento, tengo que ir a los no adscritos, ya hablaré con el alcalde para entregar el despacho y eso e intentaré trabajar desde esas filas y si luego veo que Vecinos por Llanes vuelve otra vez a la senda de lo que fue cuando nació pues quien sabe si nuestros caminos se vuelven a encontrar. A día de hoy creo que voy a hacer mejor trabajo desde no adscritos que desde Vecinos, poniendo las cosas claras y vigilando el cumplimiento del pacto de gobernarnabilidad», explicó tras la asamblea extraordinaria a la que asistieron unas 60 personas. Sin embargo, 182 tenían derecho a voto.

«La asamblea puede haber tenido algunas irregularidades, incluso el procedimiento de expulsarme pero pienso que la decisión estaba tomada. Creo que no ha habido tanta independencia y que se ha sesgado el voto de la gente», indicó.

Y es que la Asamblea extraordinaria, convocada con carácter urgente, fue aprobada por 24 votos a favor y dos abstenciones, una de Equo. En el análisis de la situación generada por Alfonso Miyares, al votar en el pleno del pasado viernes en contra de sus compañeros municipales, el alcalde y la concejala de Cultura, se dieron lectura a los Estatutos que aluden el comportamiento de Miyares, sobre todo al número 7 y al 14, que describe las funciones de la Asamblea, que ayer debería decidir sobre la decisión tomada por el Consejo Vecinal y que era que Miyares entregase el acta de concejal voluntariamente, a tenor de los acontecido el viernes, y aceptase la decisión de dejar la agrupación. Miyares tuvo oportunidad para defender su actitud.

Denunciar los presupuestos

Tras agradecer los apoyos recibidos, «incluso del extranjero», según dijo, Alfonso Miyares apoyó su decisión en que «siento contravenir la Asamblea pero no puedo votar algo con información que advierte de grandes irregularidades en las cuentas del 2016». Y, por primera vez precisó que «decidí y avancé que iba a ir al pleno y votar en contra porque quiero demandar los presupuestos y para eso necesito un voto en contra que si no no iba a tener. La decisión de la asamblea coartaba mi libertad y que entiendan que hay salvedades y razones de peso para contravenir el mandato de la Asamblea». A renglón seguido, solicitó a la Asamblea archivar su expediente disciplinario porque «considero que no existe ningúna caso o causa hacia mí». Miyares también pidió la emisión de un comunicado aclarando las acusaciones vertidas sobre él.

Tras su intervención se abrió un turno de debate en el que también participó el alcalde, Enrique Riestra, quien confesó que «me hubiera gustado que Alfonso no viniese al pleno», y que él también había pensado en octubre, tras la aprobación inicial de los presupuestos del 2016 dejar su acta. Por su parte, Elviro se mostró más tajante con Miyares y comentó que «si en algún momento tengo que votar algo en contra de la asamblea por mi ética dejo de representar a Vecinos». Posteriormente, se leyó la propuesta de que entregase el acta y como se negó hubo una votación secreta y nominal porque Miyares quería saber con los apoyos que contaba. Fueron 16.