El Comercio

Regresan a la Policía de Llanes el jefe y el agente apartados por el gobierno municipal

Puesto de la Policía Local de Llanes, situado en la parte trasera de esta casa consistorial.
Puesto de la Policía Local de Llanes, situado en la parte trasera de esta casa consistorial. / E. C.
  • Los expedientes informativos abiertos contra ambos en octubre se han resuelto sin sanciones

El inspector de la Policía Local de Llanes y el agente con el que tuvo un enfrentamiento el pasado 29 de septiembre se han incorporado al cuerpo. El Ayuntamiento apartó a ambos de sus funciones el 10 de octubre y les abrió un expediente informativo a cada uno, pero por motivos distintos. En el caso del agente sí que fue por una presunta «desobediencia jerárquica» a su superior, pero en el caso del jefe por un supuesto «mal funcionamiento del servicio» policial.

El proceso administrativo para enjuiciar sus actuaciones ha finalizado con el resultado de nulo, por lo que los dos policías se han podido incorporar de nuevo ya a sus puestos sin que se adopte ninguna medida contra ellos. De hecho desde el Ayuntamiento de Llanes se les va a tener que abonar la parte del sueldo que se les había retenido durante estos cerca de dos meses que han transcurrido desde que se les suspendió de sus funciones.

En cuanto a los dos policías, el agente está ya de nuevo desempeñando su trabajo y el inspector regresará en unos días a su puesto, ya que ha aprovechado para cogerse en estas fechas navideñas unas jornadas de vacaciones que tenía aún pendientes de este año.

Los problemas en el seno de la Policía Local de Llanes se remontan más de una década con diferentes episodios a lo largo de estos años. El último conflicto saltó a comienzos de este otoño. Aquel 29 de septiembre el agente implicado amenazó a primera hora de la mañana supuestamente de muerte a su superior, motivo por el que el jefe policial denunció los hechos ante el juzgado y dio parte en el Ayuntamiento de lo sucedido aquella misma mañana.

Unos días después los sindicatos Usipa y Sipla, -el agente implicado es el representante de este último en el Consistorio de Llanes-, ofrecieron una rueda de prensa en la que acusaron al jefe policial de dar «ordenes arbitrarias» y aseguraron que los agentes estaban sufriendo «acoso laboral» por parte de su superior, algo que el inspector negó tajantemente y manifestó que el único acoso laboral que percibía era el que estaba sufriendo él mismo por parte de una serie de integrantes del cuerpo policial llanisco. Los sindicatos aseguraron que incluso había agentes que estaban valorando entregar sus armas por miedo a que sucediese una desgracia.

Tres días de diferencia

Desde el Ayuntamiento de Llanes se abrieron dos investigaciones y optaron por apartar provisionalmente de sus funciones al jefe y al agente, al primero el 7 de octubre y al segundo tres días después. Al inspector le acusaban de un presunto «mal funcionamiento del servicio» y al agente de «desobediencia jerárquica». Más de dos meses después los expedientes se han cerrado sin sanciones. El edil de Personal, Javier Ardines, recordaba ayer que se optó por apartarles de sus puestos al ser trabajadores que «portan armas» para evitar males mayores, dado el enfrentamiento entre ambos. Los conflictos en el seno de la Policía Local de Llanes han creado dos bandos claramente diferenciados entre los agentes del cuerpo.

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